Tus fracasos no te definen, te suman

En una sociedad tan compleja y diversa como la nuestra, existe un pensamiento que se ha generalizado: fallar, equivocarse está mal y da vergüenza. Hoy día muchos entienden «éxito» como rendir culto a la perfección, y con esto no quiero decir que no busquemos mejorar continuamente, al contrario soy una defensora de la mejora continua, lo que puede suceder es, que en ese camino de búsqueda del logro, del resultado positivo, de la exactitud, de la precisión, estamos cometiendo el imperdonable pecado de crucificar el error, de esconderlo, de ridiculizarlo y menospreciarlo. Por eso mucha gente huye de lo que «huele» a desafío, a dificultad, a crisis… Esto por temor a fracasar y que se enteren los demás. Cuando lejos de eso, muchas cosas buenas surgen de estos retos, incluso si fracasamos, obtenemos el regalo del aprendizaje, que nos hace más sabios para recomenzar, y esto ya es ganancia. Todo…

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Author: Pablo Perez