Una anciana francesa ha protagonizado una de las anécdotas más divertidas que ha dejado la conmemoración del cien aniversario del final de la Primera Guerra Mundial. La señora, que conversaba con el presidente Emmanuel Macron, se acercó a la canciller de Alemania, Angela Merkel, y le preguntó si ella era «la mujer de Macron».
«¿Es usted la mujer de Macron?», pregunta la anciana, de 101 años, a Merkel. La canciller se acerca a ella y le responde, en francés: «Canciller, Alemania», para aclarar la situación.
Antes de ese momento, la anciana había conversado con Macron, que se había acercado a conversar con ella: «¡Señor Macron! ¡No es posible! ¡Una mujer como yo, estrechando las mano del presidente! Es fantástico. ¡No me haga llorar!», dijo al mandatario, emocionada.