Escrito a las 2:30 de la madrugada mientras miraba la fría la noche caraqueña desde uno de los pisos del hospital Dr. Miguel Pérez Carreño. Sí, transcurre el tiempo, el tiempo es un azote, más aún en un hospital. Enfrente de mi está mi mamá que se agita debajo de las sábanas. Tenemos aquí un […]