Los chalecos amarillos se han convertido en una franquicia que «vende» chalecos del mismo color pero distinta sensibilidad:
-Chalecos amarillos «libres»: moderados, que denuncian la radicalización. No han participado en las manitas de hoy en París
-Chalecos amarillos de provincias: tranquilos, que protestan con entre amigos y familia, con calma y paciencia cortando carreteras y autopistas.
-Chalecos amarillos jóvenes:
que están hartos de tanta protesta sin respuesta ni solución. Tienen un “careto” de mucha angustia social.
-Chalecos amarillos de clases medias: temen la precariedad. Muy presentes en las primeras manitas de los Campos Elíseos, han comenzado a alejarse del movimiento.
-Chalecos amarillos de ultra derecha violenta: que piden una «revolución nacional». Destacan por su «profesionalidad» e indumentaria.
-Chalecos amarillos de extrema izquierda: que quieren la «extensión de la lucha». Se les nota la «pinta proleta».
-Chalecos amarillos de la banlieue/suburbios: se han tirado a la calle para «protestar» en el río revuelto de la crisis, el incendio de coches y las llamas de los escaparates. Son los recién llegados y los más temidos por las clases medias o acomodadas.