La final de la Copa Libertadores se jugó, después de muchos días de retraso, negociaciones y un viaje de más de diez mil kilómetros, en el Santiago Bernabéu de Madrid.
Mucha emoción y poco fútbol:
Aunque la elección del estadio no estuvo exenta de dudas:
No hubo demasiada calidad en el encuentro.
Un partido que llamó la atención de todo el planeta. Incluyendo jugadores de todos los equipos, como Leo Messi.