Al reflexionar sobre lo que acontece cada día, me pregunto: ¿Estamos perdiendo la capacidad de amar, convivir, compartir, dialogar, resolver conflictos y aportar al bienestar comunitario? ¿Por qué existe tanta violencia en el mundo? ¿Cómo se justifica la muerte de miles y millones de personas por causa de las guerras? ¿Por qué aumentan en nuestras sociedades las manifestaciones de conductas violentas? ¿Estamos educando personas aptas para convivir de manera pacífica y respetuosa de las leyes y normas sociales? ¿Qué nos espera? Sé que cada persona tiene sus explicaciones, y no todos coincidimos en la apreciación de los mismos. Yo considero que para reducir las conductas violentas, mejorar la convivencia y el cumplimiento de las normativas que nos regulan, debemos asimilar el valor de la paz, la cual nace del equilibrio individual y colectivo. La paz es ausencia de inquietud, violencia o guerra. Su logro demanda y requiere de la…