Una nutrida representación de la Universidad Pontificia Católica Madre y Maestra (PUCCMM) visitó este diario donde compartieron la festividad navideña con el distintivo matiz de un cremoso chocolate. Confundidos con los empleados del matutino discurrieron los dinámicos jóvenes caracterizados por el candor de una chica oriental fotógrafa que formó parte de la comitiva. Mientras otros escenarios recibían acogedores notas de villancicos, la Redacción del periódico fue espacio de acogida como receptáculo juvenil empeñados en agradar el paladar mañanero de los armadores del acontecer noticioso cotidiano. Los colores encendidos sobre el ropaje que vestían los visitantes irradiaban las alegres miradas de los presentes.