Habiendo entrado Jesús en América Latina, atravesaba el Continente, predicando el amor de Dios, la conversión y las encíclicas sociales de sus Papas:Dios ama a todos los hombres, ricos y pobres.Dios te ama. Abre tu corazón a su amor y vivirás.Domina la tierra, trabaja, produce riquezas para servicio del hombre.Recuerda el destino universal de los bienes de este mundo y su consecuencia lógica: «sobre toda propiedad privada grava una hipoteca social».Conviértete al Evangelio y a los valores personales, comunitarios, sociales del Reino de Dios.Rompe los ídolos, si has hecho de la riqueza, el poder o el placer tu dios.Céntralos a los tres, la riqueza, el poder y el placer, con tu corazón, en el Dios vivo y verdadero y dales el lugar que les corresponde en la jerarquía de los valores.Sé solidario, cuando te conviertas, y comparte por amor los bienes que tienes por herencia o por tu esfuerzo; sé justo con los que trabajan contigo y para ti; vuelve tus pasos desviados a las sendas de…