Aunque es difícil establecer un perfil, a esta hora parece imposible negar que algunos de los integrantes de los chalecos amarillos militan en ideologías radicales, a veces teñidas de antisemitismo. Como prueba, el pasado sábado, tras las nuevas protestas del movimiento, algunos de ellos insultaron y se burlaron de una
anciana judía, superviviente
del Holocausto, en el metro de París. La escena fue narrada en Twitter por el periodista Thibault Chevillard, del medio «20 Minutes».
«No tengo costumbre de hablar sobre mi vida personal en Twitter. Pero me ha impactado tanto lo que he visto esta noche en la línea 4 de metro, que siento la necesidad de hablar de ello aquí», escribió Chevillard en su cuenta de la red social. A continuación, explicaba: «Un poco después de las 23h., nos subimos en el metro en Réaumur-Sébastopol. En el interior, tres chalecos amarillos, un poco achispados, gritaban: «¡Macron, dimisión!». Se trataba de hombre de unos cuarenta años, más bien elegantes, que volvían de la manifestación. En el metro, solo se les escuchaba a ellos». Lo grave ocurrió después: los manifestantes comenzaron a hacer la «quenelle», un saludo en apariencia cómico, pero con fondo antisemita, inventado por el muy cuestionado, y de humor cuestionable, cómico Dieudonné. «Una anciana, con el cabello gris y la espalda arqueada, se levantó. Fue hacia ellos y les pidió que pararan. La anciana les dijo: «Este esto es un gesto antisemita. Soy judía, fui deportada a Auschwitz, os pido que paréis». Los tres hombres no pararon, sin embargo. Se rieron. Después, uno de ellos le respondió que las cámaras de gas no existieron». Luego, llegaron los insultos: «Desnudad a la vieja». Y la bravuconería: «Estamos en nuestro país».
Cette femme âgée leur a dit : «Ce geste est un geste antisémite. Je suis juive, j’ai été déportée à Auschwitz, je vous demande d’arrêter.» Les trois hommes n’ont pas arrêté pour autant. Ils ont rigolé, Puis l’un d’eux lui a répondu que les chambres à gaz n’existaient pas.— Thibaut Chevillard (@TiboChevillard)
22 de diciembre de 2018La anciana, según el testimonio de Chevillard, se rindió ante las frases insultantes y bajó del metro cabizbaja.