En 1916 Albert Einstein predijo la existencia de las ondas gravitacionales, las cuales son ondulaciones en el universo provenientes de eventos cósmicos cargados de energía. Desde intensas explosiones de estrellas, a colisiones de agujeros negros producen estas ondas. La confirmación de su existencia un siglo más tarde fue un hecho relevante para la ciencia. Probar la existencia de las ondas gravitacionales significó abrir la puerta a una manera completamente nueva de explicar el universo, que puede ayudar a desentrañar numerosos enigmas de la física, todavía no totalmente resueltos. Desde el mismísimo big-bang hasta los agujeros negros. Sin lugar a dudas, la confirmación científica de las ondas gravitacionales fue fundamental pues influyó en la aparición de nuevas corrientes teóricas en la manera actual de hacer ciencia astrofísica. Gracias a las dos teorías de Einstein, de la relatividad especial y de la relatividad general, la concepción del espacio curvo, que citamos a…