Incluso cuando se ha ganado tanto, incluso para alguien tan cerebral como Rafa Nadal, la emoción de alcanzar una nueva final de un Grand Slam supera las expectativas. Después de cuatro meses sin competir, el español encara su vigésimo quinto último domingo de un gran torneo. Y hasta él le cuesta asimilarlo.
Después de superar a Stefanos Tsitsipas, y la correspondiente entrevista con John McEnroe, Nadal se dirigió a los vestuarios con un gesto emocionado como si no hubiera ganado 17 Grand Slams.
One win away…@RafaelNadal takes some time to process the moment as he makes his way through the walk of champions.#AusOpen pic.twitter.com/qtZbjUNexH— #AusOpen (@AustralianOpen)
January 24, 2019