Se veía venir, aunque la noticia haya sido inesperada. España tenía en Joel Álvarez (Gijón, 1993) una esperanza fenomenal para dar un salto de calidad a nivel mundial en las artes marciales mixtas (MMA). Así ha sido. El luchador asturiano ha fichado por la Ultimate Fighting Championship (UFC), la mayor organización mundial de este joven deporte. La información salía a la luz este domingo para alegría de los seguidores españoles, pues supone juntar a dos peleadores españoles simultáneamente en la cúspide de las MMA, lo que alienta que en un futuro dicha compañía pueda llegar a desembarcar en tierras hispanas.
Joel Álvarez se convierte en el primer español en entrar de forma directa –sin participar en el TUF, reality de la compañía estadounidense– en la era moderna de la UFC, siendo el quinto español que pisará la lona en esta promotora. Un gran trabajo de sus representantes –STT Management–, unido a la excelsa calidad del asturiano, su juventud y un récord envidiable (15 victorias y solo una derrota) ha permitido que la compañía de Dana White le dé el aprobado para que debute el próximo 23 de febrero en el UFC Fight Night que se llevará a cabo en la ciudad de Praga.
La carrera deportiva de «El Fenómeno», como se le conoce en el ámbito de la lucha, ha seguido un crecimiento exponencial. Desde que debutase como profesional con victoria frente a Aratz Garmendia en el 2013, sus peleas se cuentan por triunfos a excepción de un tropiezo en Rusia en su sexto combate. La UFC es una empresa que no solo busca récords inmaculados sino espectacularidad en las actuaciones. Al fin y al cabo es un negocio y las ventas de televisión son un patrón determinante al cual los directivos se ciñen para evaluar futuras adquisiciones y, sobre todo, permanencias dentro de la empresa. Por ello, no es baladí que Joel Álvarez no haya dado margen a que ninguna de sus victorias llegue a la decisión y cuente todos sus triunfos por finalización antes de tiempo.
Sorprende que, aunque «El Fenómeno» se considera un peleador vertical, es decir, que destaca en la lucha de pie, en los golpes, la mayoría de sus victorias son por finalización en el suelo. «Me siento muy cómodo en el ‘striking’, peleando arriba. Luego cuando me quieren llevar al suelo también tengo mis ases en la manga con el grappling y el jiu-jitsu», contaba a ABC hace unos meses, cuando todavía estaba en el horizonte el salto a una gran compañía.
De hecho, el fichaje por UFC se ha fraguado gracias a sus últimas batallas. Su carrera en Ansgar Fighting League (AFL), considerada por muchos la liga de referencia en España, ha ido «in crescendo». Tras sumar grandes victorias frente a luchadores «top» de nuestro país, llegó la oportunidad de pelear por el título del peso ligero (70 kilos) de esta empresa. Su victoria por finalización en el primer asalto ante Radu Maxim, un durísimo peleador que procedía de Bellator, le abrió del todo la puerta al olimpo de las MMA. «Con esta victoria cierro un ciclo», avisaba «El Fenómeno». Tenía razón. Con el cinturón de AFL a sus espaldas, Joel Álvarez está ante el gran reto de su vida, representar a España junto a Juan Espino en la mayor competición de artes marciales mixtas del mundo.