Vivir por debajo de tus posibilidades hoy puede garantizarte la libertad financiera en el futuro. El secreto para conseguirlo se basa en el preahorro, que consiste en realizar una transferencia a principio de mes destinada a una cuenta o producto de ahorro sin que tú intervengas en la operación. Este es el método que defiende Luis Pita, autor del libro «Ten peor coche que tu vecino», y quien asegura que si mañana dejase de trabajar, podría seguir viviendo con su nivel económico actual durante 14 años.
«Si ahora dejara mi trabajo, podría estar tumbado en el sofá y seguir llevando a mis hijos al mismo colegio y mantener mis gastos actuales», explica Pita, quien asegura haber llevado a cabo este método durante los últimos 10 años. Pita defiende el preahorro de un 20% de media de nuestro salario -aunque depende de la edad y los ingresos- porque evita que tengamos que «luchar contra la tentación de gastar» al suponer «una forma de ahorrar automática». Además, según su experiencia, «cuanta más libertad financiera tienes, más éxito alcanzas en tu trabajo porque te permite ser más tú mismo y decir a tu jefe lo que piensas».
Sin embargo, conviene tener en cuenta que el preahorro debe ir acompañado de otras dos acciones: la inversión y evitar las deudas. «El dinero que se ahorra a principio de mes no puede quedar metido en un depósito, tiene que invertirse para multiplicar su rentabilidad», puntualiza Pita. En esta línea, el autor de «Ten peor coche que tu vecino» aclara que el 50% de sus ahorros actuales provienen de lo obtenido tras invertir un porcentaje de su salario.
Estar bien asesorado a la hora de invertir también es importante. «Estoy aconsejado por un asesor financiero, soy ingeniero de profesión y asumo que no se puede saber de todo», reconoce Pita. Asimismo, Pinta selaña que una parte del dinero se debe destinar a un colchón para imprevistos.
Otro de los trucos a llevar a cabo para conseguir la libertad financiera reside en no tener deudas. «Recomiendo que no se tengan deudas, excepto la hipoteca y que esta sea a un plazo de 15 años o menos». Otro de los pasos a dar en esta dirección consiste en sustituir la tarjeta de crédito por una débito y auqe con la segunda tiendes «a pagar menos y a controlar los gastos». En este caso, Pita cita como ejemplo el que lo concesionarios intenten que los compradores financien la compra «ya que así consiguen que los cleintes paguen todos los extras del coche».
Por último, en la obra «Ten peor coche que tu vecino», el autor anima a generar ingresos pasivos. Para generar este dinero, Pita cita cuatro fuentes como los alquileres, los dividendos y rentas, los drechos o «royalties» y la venta automatizada de productos.