El Santander frena el fichaje del italiano Andrea Orcel como consejero delegado por su alto coste

Ana Botín se ha negado a pagar la cláusula de rescisión de Andrea Orcel como consejero delegado del Santander. La entidad, en una sorprendete e inusual decisión de su consejo de administración, ha dado marcha atrás en el nombramiento del banquero italiano como número dos del banco, anunciado el pasado septiembre y que iba a ser efectivo desde el 1 de enero de este año, al considerar que era inasumible compensarle por los bonus de más de 50 millones de euros que habría perdido al abandonar el banco suizo UBS, el grupo financiero para el que trabajaba.

El Santander había fijado una retribución anual para Orcel similar a la que percibe como consejero delegado José Antonio Álvarez, que con este paso atrás se mantendrá en su puesto. Además, en el contrato que se estaba negociando se incluía una compensación a Orcel por las retribuciones diferidas que se le habían asignado en su puesto anterior en UBS y que habría perdido al salir del gigante suizo, que según fuentes del mercado ascendía a más de 50 millones de euros y que el Santander, por los cálculos que había hecho y según informa en un comunicado, pensaba reducir

El Santander confiaba en que UBS asumiese una parte, pues al ser bancos centrados en diferentes actividades, el Santander en banca comercial y UBS en la de inversión, Orcel no supondría un competidor para el grupo helvético. Sin embargo, esta entidad decidió no hacerse cargo de ninguna cuantía de ese bonus millonario, de forma que su compensación hubiese recaído por completo en el Santander. «El consejo considera que sería inaceptable para un banco comercial como Santander hacer frente al coste de contratar a una persona, aunque sea de este nivel y esta trayectoria, a la luz de los valores de la entidad y de la responsabilidad que tiene con sus stakeholders y las sociedades de los países en los que opera», ha justificado el banco.

Así las cosas, el Santander ha decidido mantener al actual consejero delegado, José Antonio Álvarez, en su cargo, y matenerle la vicepresidencia del grupo a la que iba ascender con la llegada de Orcel. Mientras tranto, Rodrigo Echenique, cuya jubilación había precipitado los anteriores cambios y cuyo puesto de presidente del Santander España iba a ocupar Álvarez, seguirá con sus hasta que se le designe un sucesor, para lo cual el grupo ya se ha abierto un proceso de selección para cerrar lo en marzo.

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Author: Pablo Perez