Según la prensa británica el piloto de Emiliano Sala, ya habría chocado un avión en el pasado, al parecer en 1995. Cabe destacar que hasta el día de hoy la búsqueda por el paradero de ambos continúa en el Canal de la Mancha, el lugar por el que sobrevolaban cuando desaparecieron.
El diario The Sun reveló, David Ibbotson, piloto de Emiliano Sala, tuvo un accidente con un Piper Cherokee, habitual avión de entrenamiento, al poder bajar el tren de aterrizaje. El incidente no registró víctimas fatales.
El pasado del piloto de Emiliano Sala
El mismo medio, que ya había revelado que el piloto no tenía licencia para vuelos comerciales, afirma que el nombre de Ibbotson no figura en el registro del Departamento de Accidentes Aéreos de Gran Bretaña (AAIB), pero asegura que se trataba de la misma persona que volaba la avioneta de Emiliano Sala.
La pasión de Ibbotson eran los aviones, ser DJ y también ejercía como plomero. Tal es así que uno de sus amigos le dijo a The Sun medio:
“Siempre pensé que era mejor plomero que piloto”.
Ibbotson había promocionado su trabajo de vuelo en las páginas de Facebook como una suerte de “trabajo alternativo” y, además, tenía deudas pendientes de más de 18.000 libras esterlinas.


El hombre de 59 años estaba auspiciando su negocio de tuberías y gas y solicitando a sus amigos y contactos de las redes sociales que buscaran en su sitio web para aumentar su calificación de Google antes del momento de la tragedia. Además, estaba sujeto a cuatro fallos pendientes de una Corte en el momento del accidente.
Según The Sun, Ibbotson también había realizado trabajos de vuelo a tiempo parcial, después de registrar miles de horas en viajes menos exigentes para transportar paracaidistas a sitios de salto. Uno de sus conocidos dijo :
“Nunca lo consideramos realmente un piloto. Era sólo el hombre en los controles cuando los paracaidistas subían”.
Antes de que el avión de Emiliano Sala desapareciera con el delantero argentino de 28 años, les comunicó a sus amigos en Facebook que no se sentía del todo bien, que se hallaba “oxidado”.
Fuente: Clarín