Santo Domingo.-La Fundación Justicia y Transparencia (FJT), lamentó que tradicionalmente al poder judicial se le haya considerado como la cenicienta, el más débil de todos los poderes formales del Estado, esto así por su sumisión presupuestaria y exigua independencia en todos los órdenes. Un apretado balance sobre las ejecutorias y desempeño del Poder Judicial en el 2018 nos llevan a calificarlo como el año de la involución judicial, destacándose como retos y males de la justicia dominicana, la creciente percepción de descredito y baja valoración, la falta de tribunales, jueces rehuyendo sus responsabilidades en casos de lavado de activos y narcotráfico, sanciones solo disciplinarias para los jueces que incurren en faltas y prevaricación judicial, un presupuesto deficiente, la mora judicial en los tribunales inferiores y hasta en la propia suprema corte de justicia, con retrasos promedios de más de 10 años, afectando la seguridad jurídica, poniendo en cuestionamiento…