Extremadura lleva años denunciando el estado de su red ferroviaria, construida todavía con traviesas de madera y limitada en varios tramos a una velocidad de 30 kilómetros por hora. Y la avería el pasado 1 de enero del tren extremeño con destino a Madrid que obligó a más de 160 pasajeros a permanecer durante varias horas parados en mitad del campo, sin luz ni calefacción, fue la gota que hacía falta para colmar el vaso.
Hoy, en el Congreso de los Diputados, el ministerio de Fomento ha querido poner sobre la mesa algunas cifras para arrojar luz sobre esta situación. Según los datos ofrecidos por el secretario de Estado de Fomento, Pedro Saura, durante su comparecencia en la comisión para analizar los Presupuestos Generales de 2019, la red ferroviaria de Extremadura acumula un déficit de inversión de 665 millones desde 2012, ya que las inversiones se redujeron en un 52% en este periodo. «La red convencional se abandonó», ha asegurado Saura en relación la situación del ferrocarril en esta comunidad.
Así, el que fuera portavoz de Economía del grupo socialista en la Comisión de Economía del Congreso, ha culpado al Gobierno de Mariano Rajoy del actual estado de la red: «Sólo en 2017 se dejó de invertir el 80% del presupuesto previsto y no se adjudicó ni una mala máquina». «Ahora se paran los trenes, la media está en 20 años pero hay trenes cuya antigüedad es de 40 años», se ha lamentado, al tiempo que ha recordado que en breve comenzará el proceso de licitación la compra de material rodante para Renfe Cercanías y media distancia.
Saura también ha defendido la gestión de Fomento desde la llegada del PSOE al Gobierno y ha destacado que la adjudicación de obra se ha incrementado en un 755% y que en los próximos meses licitarán trabajos por valor de otros 350 millones. Así, ha asegurado que la renovación del parque de trenes de Renfe va a llevarse a cabo en todo el país porque, según sus datos, entre 2012 y 2018 Renfe no puso en marcha proceso alguno para comprar trenes ni de Media Distancia ni de Cercanías. Por ello, explicó que la intención del actual Gobierno es que el operador ferroviario lance este año contratos de compra de nuevos trenes que supondrán una inversión total de unos 3.000 millones.