El horizonte político nacional presenta dos escenarios alternativos y contrapuestos: El continuismo en el poder de las fuerzas actuales que controlan el Estado; o el cambio del actual orden de cosas sustentado por las fuerzas de oposición y de resistencia que aspiran a una democracia institucionalmente organizada, que fomente un gobierno racional y desarrollista. Propiciar y factibilizar un cambio político en la nación, debe pasar por la creación de condiciones que hagan viable, al tiempo de que potencien el cambio político de cara a las elecciones que se habrán de celebrar en el 2020. Deponer el individualismo oportunista: Tal eventualidad exige en primer orden que los actores que favorecen el cambio, depongan el individualismo egocéntrico y se despojen de la tentación del «oportunismo», actitudes comunes en los actores políticos que dispersan y mantienen desunida a la oposición. Las fuerzas de la llamada oposición y de resistencia tienen que abrirse paso sin…