La tasa sobre determinados servicios digitales creada por el Gobierno de Pedro Sánchez para recaudar 1.200 millones de euros la acabarán pagando los consumidores. Así lo advierte un informe sobre el impacto de este nuevo tributo elaborado por la consultora Pwc a petición de la patronal del sector de la industria tecnológica digital en España, Ametic, que calcula que los usuarios pagarán entre 515 y 665 millones de euros más por la adquisición de los bienes y servicios gravados por la llamada tasa Google.
El impuesto, aprobado en Consejo de Ministros hace dos semanas junto con la tasa sobre las transacciones financieras o tasa Tobin, fija un gravámen del 3% sobre los ingresos obtenidos por publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y venta de datos generados a partir de información proporcionada por los clientes. El tributo se aplicará a las multinacionales tecnológicas que facturen más de 3 millones de euros en España y 750 millones en el resto del mundo. Así, afectará a gigantes como Google, Facebook y Amazon y las telecos —Movistar, Vodafone, Orange, Masmóvil—, entre otras compañías.
El informe hecho por Pwc adviernte de que esta tasa «tendrá un impacto negativo sobre el bienestar de los consumidores españoles». En concreto, señala que las compañías afectadas por el nuevo tributo acabarán trasladando parcialmente su cote a los clientes a través del precio del producto. A ello hay que sumar que al elevarse el precio se producirá se pagará también más IVA. Por otro lasdo, la firma también apunta a una pérdida de bienestar derivada de los bienes que los consumidores van a dejar de comprar por su encarecimiento. Así las cosas, la consulta estima en su escenario más optimista un impacto negativo en el bienestar de los consumidores de entre 515 y 665 millones de euros.
Menos beneficios empresariales
La medida no será en todo caso inocua para las empresas. El tributo, según Pwc, reducirá el beneficio de las empresas entre 450 y 562 millones por la caída de la facturación y el incremento de los costes que se derivarán de la puesta en marcha de la nueva fiscalidad. «El impuesto incrementará el coste de las empresas por el uso de plataformas de venta online y marketing digital, desplazando la curva de oferta», explica el estudio, titulado «Impacto del impuesto sobre determinados servicios digitales en la economía española».
Como consecuencia de todo ello, el Producto Interior Bruto (PIB) podríaa reducirse entre 586 y 662 millones de euros, lo que equivale a un 0,05% de la economía nacional.