¡HASTA CUÁNDO!
- CCN
Por: Alfredo Conde
Hay que estar atentos ante dos declaraciones que ha hecho Juan Guaidó en las últimas horas y que pueden prestarse a incorrectas lecturas o de opiniones con deliberada mala intención.
Guaidó acaba de solicitar al papa que ore, que colabore en el cese de la usurpación y por elecciones libres en Venezuela. Malintencionados o personas que no interpretan bien lo que dijo, ya comienzan a decir que está propiciando un nuevo diálogo y eso no es verdad.
Muy acertado eso de Guaidó, por cierto. Da al traste con la pretensión del señor Bergoglio, o papa Francisco, de crear las bases para otra mesa de diálogo.
Guaidó, repito, lo que le pide es otra cosa, que contribuya para que cese la usurpación y por elecciones libres, como lo ha hecho con otros Estados del mundo y el Vaticano es otro más.
Guaidó también acaba de decir que una intervención militar sería ilegal. Eso es cierto.
Pero si hay una agresión contra los militares venezolanos que estarían en el operativo de ayuda humanitaria o contra algún efectivo policial, militar o civiles extranjeros, es otra cosa. Hay que tener presente que para los países que están apoyando la ayuda humanitaria el presidente (e) de Venezuela es Juan Guaidó, es decir, Maduro no es el presidente, por lo que de impedir la entrada de la ayuda humanitaria y cometer una agresión por parte de su régimen usurpador, estos actos serían vistos por la comunidad internacional como acciones delictivas que van en contra de los venezolanos que pasan hambre y sufren por la falta de medicinas.
Guaidó no puede decir otra cosa, porque entre los países que lo han reconocido hay varios que se han expresado contrarios a la intervención militar. De hecho, nadie sensato quiere eso, según creo y debe ser, pero intervención la hay y la habrá de manera más acentuada, pero humanitaria. Freddy Bernal no lo ve así, considera esa ayuda humanitaria una violación a la soberanía de Venezuela, como declaró a una emisora de radio colombiana. Por lo tanto, es posible que se incrementen las opiniones y criticas contra Guaidó, para perjudicar todo lo que está haciendo junto a sus colegas diputados de la Asamblea Nacional, con el objeto de generar desesperanza, que es precisamente lo que quiere y favorece a Maduro.
Los venezolanos no podemos convertirnos en tontos útiles y caer en ese juego.