Comunicado de la alianza de liderazgo juvenil a la opinión pública nacional e internacional

  • SOBRE EL “CONGRESO DE MOVIMIENTOS CRISTIANOS POR LA PAZ” Y LA DECLARACIÓN DE APOYO A NICOLÁS MADURO EN NOMBRE DEL PUEBLO CRISTIANO EVANGÉLICO VENEZOLANO.

La Alianza de Liderazgo Juvenil, –como plataforma nacional de servicio para la Unidad del Cuerpo de Cristo y de interconexión de líderes jóvenes y ministerios juveniles,comprometidos con la transformación de la sociedad venezolana–, quiere expresar su posición sobre los hechos ocurridos y declaraciones emitidas en la instalación del Congreso de Movimientos Cristianos por la Paz. Como Hijos de Dios, entendidos de nuestra identidad,
posición y llamado en medio del momento tan sensible que atraviesa la nación, sabemos que no podemos declarar o hacer nada que esté más allá de lo que ese carácter o naturaleza cristiana haya producido por el ejercicio y la madurez de manera individual en cada cristiano evangélico de este país.

En ese sentido, siendo Jesucristo mismo nuestro ejemplo y modelo de madurez y perfección en todas las cosas, no podríamos fijar una posición que no estuviese sustentada en el amor, la verdad, la justicia, la esperanza y la fe. Esto, no necesariamente implica que aceptamos las cosas en nuestra realidad, tal y como son; sino que al contrario, podemos reconocer lo que está mal y señalamos lo que debe (y tiene que) cambiar, pero enfocándonos en la potencialidad de las oportunidades y no en el señalamiento y la descalificación a causa del error. Ninguno de los valores referidos previamente niega el statu quo, pero nuestra responsabilidad de cara a Venezuela nos obliga, sí, a denunciar y   señalar, pero siendo respuesta y no reacción.

 

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Y así, aunque ciertamente reconocemos la ocurrencia de situaciones negativas y ese reconocimiento nos plantea estar en desacuerdo con otros actores, siempre como cristianos responderemos a partir del Amor de Dios: un amor que trasciende los puntos de vista individuales, las motivaciones partidistas e incluso los entendimientos doctrinales, que es puro en esencia, ferviente en acción e ilimitado en alcance. Sin embargo, desde esa
posición de amor, también ejercemos una activa defensa de la verdad, la justicia, la fe y la esperanza por cuanto entendemos que no podemos estar de acuerdo con quienes practican y promueven el odio, la mentira, la injusticia, la maldad y la opresión, ni ser indolentes ante quienes sufren estos flagelos.

Ahora bien, resulta alarmante y digno de una respuesta, la alusión y abordaje en un acto oficial –de manera colectiva, genérica y determinista– del amplio y diverso conglomerado cristiano evangélico en Venezuela, cuando en principio, la Iglesia Evangélica no tiene un portavoz oficial que hable, vincule y coordine este segmento de la población en su plena representación. Por lo que, consideramos, que abrogarse no sólo la vocería sino implicar beligerancia política en nombre de la Iglesia Cristiana Evangélica, no sólo está fuera de lugar por diversas razones, sino que también representa una clara violación a la libertad de expresión, de pensamiento, de culto y de conciencia de cada individuo aludido por dicha declaración, de acuerdo a la Ley. o se pueden generalizar discursos ni estrategias cuando el objeto de la consideración está en el terreno de la conciencia y la voluntad humana, espacio más íntimo de la personalidad y donde sólo Dios y Su Palabra pueden iluminar cualquier resolución de la conducta ciudadana. Dios es amor.

 

Ama el derecho, aborrece la injusticia, condena la impiedad y no tiene por inocente a los malvados. Por ello, sin ánimo de enumerar los desaciertos y consecuencias nefastas de la acción (e inacción) gubernamental en el pasado reciente, no podríamos tener –como comunidad cristiana– filiación alguna con un régimen que sistemáticamente ha vulnerado hasta los cimientos las nociones de libertad, derecho y
justicia, razón por la cual no podemos quedarnos callados.

 

En este sentido, NOSOTROS, la Alianza de Liderazgo Juvenil, …Considerando, que la mayoría del pueblo cristiano evangélico venezolano desconoce a priori la realización del Congreso de Movimientos Cristianos por la Paz, así como también las acciones y declaraciones realizadas en dicho acto en su nombre, …Considerando, que la legitimidad de origen (y de ejercicio) del ciudadano Nicolás Maduro para el real y efectivo cumplimiento de las funciones ejecutivas de Estado y de Gobierno, ha quedado en entredicho y carece de reconocimiento suficiente, …Considerando, que el pueblo cristiano evangélico en Venezuela no eligió a los referidos voceros cristianos que hablaron en su nombre, ni fue consultado previamente para
que se hablase en su representación, comprometiendo su identidad, …Considerando, que la Iglesia de Cristo en Venezuela no precisa del financiamiento del Estado para el mantenimiento de sus infraestructuras porque el sistema económico del Pueblo cristiano les permite tener cuidado de las mismas, …Considerando, que de acuerdo al texto bíblico de Mateo 12:30, todo lo que hacemos como cristianos (o dejamos de hacer) se mide en relación a lo que Dios ya está haciendo, y por lo tanto debemos asegurarnos de estar EN Cristo y no en su contra, entrando en acuerdo con filosofías, creencias y prácticas ajenas a la fe cristiana,

ACORDAMOS
1-Denunciar la realización del Congreso de Movimientos Cristianos por la Paz, desconociendo sus eventuales proposiciones, resultados y alcances, así como también las declaraciones emitidas por los voceros presentes en dicho acto.
2-Motivar al pueblo cristiano evangélico a que en pleno ejercicio de sus derechos ciudadanos y de acuerdo a la expresa dirección Divina, actúen con libertad de conciencia y voluntad para reconocer o no, la legitimidad y la legalidad de quien ejerce las funciones inherentes al Poder Ejecutivo Nacional, de acuerdo a la Ley.
3-Rechazar la declaración de que la Iglesia Cristiana Evangélica en Venezuela está “rodilla en tierra, reconociendo la autoridad de Nicolás Maduro Moros como Presidente constitucional de Venezuela” por cuanto carece de validez y efecto legal.
4-Desconocer a cualquier vocero autonombrado que pretenda abrogarse la exclusiva representación del pueblo cristiano evangélico en actos oficiales, toda vez que ya la Iglesia
4-Evangélica tiene órganos y funcionarios que válidamente la representan dentro del amplio espectro teológico, doctrinal y denominacional, según sea el caso.
5-Fijar una posición Cristocéntrica al segmento de liderazgo juvenil del Cuerpo de Cristo en Venezuela, que provea información veraz para una toma de decisiones objetiva que se traduzca en acciones pacíficas para la transformación de la nación.
6-Promover la activa participación de la Iglesia en espacios públicos para la transformación de la sociedad venezolana desde la familia, la salud, la educación, los medios, las artes, los deportes, la ciencia y la tecnología, la economía y el gobierno.
7-Manifestar nuestro malestar por la realización de este tipo de actos con la intenciónde manipular la opinión pública y generar una percepción errada de la comunidad cristiana evangélica como un todo que obedece a una parcialidad política.
8-Invitar al pueblo cristiano evangélico en Venezuela a continuar intercediendo por la nación pero también a manifestarse públicamente, en la forma que Dios les guíe y dirija, para ser parte de la solución y no del problema, creando opciones y no simplemente criticando o denunciando; como Hijos Suyos hemos sido llamados a reconciliar en Él todas las cosas, pero marcando distancia y denunciando las obras del mal; y que si bien no
podemos estar de acuerdo con nada que vaya en contra de los Principios Bíblicos, tenemos la responsabilidad real y tangible de hacer manifiesto Su Reino en medio del caos, la incertidumbre y la desesperanza. Por el Equipo Nacional de la Alianza de Liderazgo Juvenil.
En Caracas, a los 30 días del mes de enero de 2019.

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Author: El Reportero Anónimo