El Staples Center de Los Ángeles quiso rendir un emotivo homenaje en el que iba a ser seguramente el último partido de Dirk Nowitzki en esa cancha. No fue otro que el propio entrenador de los Clipper el que quiso dar comienzo a tal reconocimiento.
Cuando apenas quedaban unos segundos para la conclusión del partido y con su equipo ganando por nueve puntos, Doc Rivers pidió tiempo muerto y tomó la megafonía del estadio para que el público allí presente dedicará una gran ovación al jugador alemán.
Varios de los jugadores, perplejos en un primer momento, no lo dudaron y se acercaron al ala-pivot, toda una la leyenda de la NBA.
9 segundos por jugarse. Doc Rivers pide tiempo muerto.
Lo que nadie sabe o espera es lo que va a hacer
Coge el micro y pasa esto: #ThisIsWhyWePlay pic.twitter.com/KpTtKg9cdz— NBA Spain (@NBAspain)
26 de febrero de 2019