El régimen de Nicolás Maduro ha reforzado la frontera de Venezuela con Colombia con presos comunes a manera de escudos humanos, milicianos francotiradores y barreras militares para impedir el paso de la ayuda humanitaria pese a la promesa del presidente interino, Juan Guaidó, de que el cargamento entrará el 23 de febrero.
El también presidente del Parlamento anunció este 12 de febrero en la multitudinaria manifestación de Caracas que el próximo día 23, al cumplirse un mes de la juramentación de su cargo, se abrirá la frontera. «Luego de estar organizándonos, de comunicarnos, de haberle dado la orden a la Fuerza Armada Nacional para que permita el ingreso de la ayuda humanitaria; iremos en caravana a buscarla si es necesario», aseguró.
En el puente binacional de Tienditas, de 280 metros de longitud y situado entre la ciudad colombiana de Cúcuta y la venezolana Ureña, la ministra ilegítima de prisiones, Iris Varela, instaló a un grupo de reos de las prisiones del Táchira para que sirvan de escudo humano para obstaculizar la ayuda.
Bajo un toldo que los protegía del sol, los presos comunes chavistas, todos fornidos vestidos de amarillo con la cabeza rapada, pudieron expresar su opinión con micrófono en mano, según mostró la página de «Caraota Digital», durante las marchas opositoras del día internacional de la juventud.
Uno de los prisioneros expresó: «Hoy, la mayoría de los privados de libertad somos hombres humanizados. Estamos dispuestos a defender la patria y la revolución. No le tenemos miedo a nada ni a nadie. Por nuestras venas corre sangre de valientes», grabó Caraota digital.
«Nosotros no estamos jugando, nosotros decidimos ser libres. En estos momentos estamos privados de libertad. Mañana estaremos en la calle para defender al presidente Nicolás Maduro», dijo otro de los presos comunes. Mientras, Iris Valera aplaudía.
En los tratados internacionales, que ha suscrito Venezuela, se prohíbe el uso de escudos humanos en los conflictos.
A pocos metros del puente binacional, el chavista Freddy Bernal, exalcalde, expolicía y designado por Maduro como «protector del Táchira», amenazaba con la presencia de «miles de milicianos francotiradores expertos».
«Tenemos ahora miles de milicianos francotiradores expertos en fusiles Dragunov que tienen muy buen alcance. Miles de expertos en lanza cohetes que neutraliza cualquier avión de combate hasta 6 mil metros de altura. Tenemos otras tácticas de guerra», afirmó Bernal.
Bernal tiene el temor de que la ayuda internacional se convierta en un caballo de Troya. «Venezuela tiene el apresto operacional para defenderse. Nosotros no vamos a caer en provocaciones. Queremos que nos dejen en paz y que nos dejen dirimir los conflictos entre los venezolanos», aseguró.
Cinco detenidos en las últimas protestas
Haciendo un balance de los presos políticos y detenidos por las protestas, el Foro Penal reportó la detención de cinco personas durante las movilizaciones de calle por exigir la apertura de la ayuda humanitaria.
En su cuenta oficial de Twitter, la organización de defensa de Derechos Humanos detalló que «cinco arrestos en total en el contexto de las manifestaciones hoy. Tres en Lara (dos liberados sin presentación, uno pendiente por presentar) y dos en Zulia, ambos pendientes por presentar. Todos eran los encargados de los camiones del sonido», aseveró.
Al 4 de febrero son 966 presos políticos los que registra el Foro Penal desde que en el año 2013 bajo la gestión de Nicolás Maduro. Y solamente, desde la semana del 21 al 25 de enero de 2019 hubo 988 arrestos, de los cuales 137 eran adolescentes. Hay 10 menores de edad todavía tras las rejas.