La guerra del taxi deja por el momento dos claros vencedores en Madrid: Uber y Cabify. Fuentes cercanas a la plataforma española de licencias de vehículo con conductor (VTC) explican que las descargas de la aplicación de se han triplicado en las últimas semanas por el conflicto del taxi. En el caso de la multinacional estadounidense, casi se multiplican por cuatro. Un incremento que ha terminado repercutiendo en las tarifas de ambas compañías en la capital.
Las aplicaciones de VTC, a diferencia del taxi, que tiene un precio cerrado, operan mediante tarifas dinámicas determinadas por un algoritmo. Por ello, cuando la «app» denota una gran demanda en una zona concreta, los precios suben. Es lo que ha ocurrido este fin de semana en la capital de España, sobre todo el viernes y el sábado por la noche en zonas céntricas. Así, el precio de un trayecto de Uber ha podido llegar a ser más del doble del habitual en los últimos días. Cabify, que aplica en estos casos un suplemento «por alta demanda» para ofrecer mayor disponibilidad de vehículos y menores tiempos de espera, también ha duplicado en la práctica el coste de un trayecto.
Desde la plataforma aseguran que «en las últimas horas este suplemento se ha desactivado para que los usuarios no notaran la diferencia de precios». Además, destacan que ofrecen siempre un precio cerrado a sus clientes, un sistema al que se sumó Uber recientemente. Esto, sin embargo, no ha evitado una oleada de críticas a ambas compañías a través de las redes sociales. Y es que no es la primera vez que Uber y Cabify elevan notablemente sus tarifas, si bien hasta el momento estos incrementos se habían producido en momentos muy puntuales, como la celebración de un evento deportivo multitudinario.
El sector del taxi también ha criticado duramente el sistema de tarifas dinámicas de estas plataformas, que en su opinión es poco transparente y perjudica al usuario. Determinadas organizaciones del sector piden, además, poder flexibilizar sus precios para competir con las VTC.
El incremento de las descargas y la facturación de Uber y Cabify en la capital contrasta con la situación de ambas plataformas en Barcelona, donde dejaron de operar el viernes. Una situación que está impactando en el empleo. Ayer, Moove Cars, una de las tres compañías mayoritarias del sector VTC en la región, confirmó que se marcha del territorio después de la aprobación de la nueva regulación que fija una precontratación con quince minutos de antelación para estos servicios. La compañía presentó además un expediente de regulación (ERE) para 730 de sus 750 empleados. Los otros 20 seguirán en la empresa, para dar servicios a otros puntos de España, informa Anna Cabeza.
La empresa, que ofrecía sus servicios a Uber, insistió en un comunicado en que se han puesto «todos los esfuerzos para revertir la situación y evitar los despidos, pero las medidas adoptadas por la Generalitat son totalmente discriminatorias y desproporcionadas» y hacen «inviable» su servicio.