La reunión del Grupo Internacional de Contacto sobre Venezuela ha arrancado este jueves en Montevideo, encabezada por la alta representante de la UE para la Política Exterior, Federica Mogherini, y el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, y la asistencia de representantes de una docena de países europeos e iberoamericanos, que buscan una salida a la crisis en el país caribeño. España participa a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell.
Poco antes del inicio de esta cita, Nicolás Maduro ha mostrado su apoyo a la propuesta de diálogo que México y Uruguay someterán a consideración del resto, y que estos dos países acordaron la víspera, también en Montevideo, con los 14 países del Caricom y Bolivia. «Suscribimos su propuesta de 4 Fases para el Diálogo en Venezuela. Estamos listos para participar en una agenda abierta de entendimiento por la Paz», aseguró el presidente ilegítimo venezolano a través de Twitter.
Saludo la reunión que sostuvieron los 14 países del CARICOM, México, Bolivia y Uruguay, en Montevideo. Suscribimos su propuesta de 4 Fases para el Diálogo en Venezuela. Estamos listos para participar en una agenda abierta de entendimiento por la Paz. pic.twitter.com/hB0Mkd33jh— Nicolás Maduro (@NicolasMaduro)
February 7, 2019«Nos gustaría un mecanismo de funcionamiento inmediato porque la situación así lo requiere», ha señalado el secretario de Relaciones Exteriores de México, en breves declaraciones a la prensa al llegar a la Torre Ejecutiva, en Montevideo, donde se celebra la reunión.
El llamado Mecanismo de Montevideo prevé que si el chavismo y la oposición aceptan dialogar bajo este esquema se invitarían a la titular de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Rebeca Grynspan, al excanciller uruguayo Enrique Iglesias y al exsecretario de Relaciones Exteriores mexicano Bernardo Sepúlveda acompañar el proceso.
Este grupo de contacto se creó el pasado 31 de enero con fin de contribuir a crear las condiciones para que surja un proceso que permita celebrar elecciones libres, transparentes y creíbles en Venezuela, país sumido en una grave crisis política, económica y social.
Junto con Federica Mogherini y Tabaré Vázquez, asisten representantes de Francia, Alemania, Italia, Holanda, Portugal, España, Suecia, Reino Unido, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, México y Uruguay.
La UE ha considerado «esencial» que haya una representación «equilibrada» en el grupo de contacto, que tiene un mandato de trabajo limitado a 90 días, informa Efe. De los actuales trece países miembros, solo cuatro (Bolivia, Italia, México y Uruguay) no han reconocido formalmente a Guaidó como presidente encargado de Venezuela.
Sin embargo, no participa el Grupo de Lima ni países como Colombia, Brasil o EE.UU., algunos de los primeros en reconocer a Guaidó como presidente encargado de Venezuela.
Este miércoles, en una entrevista con ABC, el representante de Venezuela ante el Grupo de Lima, Julio Borges, se mostraba crítico con esta reunión: «Vemos con muchísima sospecha esta iniciativa de Uruguay, no tenemos confianza en su posición, ya que hay una conexión con Maduro que no es trasparente -aseguraba Borges-. Nos parece un error que Europa asista a una reunión convocada por Uruguay, cuando existe el Grupo de Lima, donde están todos los países de América que han sido consecuentes con el caso venezolano. Cualquier agenda distinta a la trazada por el Parlamento, el pueblo venezolano y Guaidó no es aceptable. Se deben sumar fuerzas para consolidar la transición».
La posición de Tabaré Vázquez sobre Venezuela ha sembrado dudas entre quienes defienden a Guaidó, dado que el hijo del presidente uruguayo obtuvo multimillonarios negocios de la Venezuela chavista, como la informatización de la empresa estatal de comunicaciones CGV Telecom por 62 millones de dólares o capacitaciones en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, por 4,5 millones de dólares.