Por Mario Valdez / @marioevaldez
El presidente de la Asamblea Nacional Juan Guaidó, presidente interino de Venezuela, propuso al país una Ley de Amnistía destinada a “todos los civiles, militares y demás funcionarios identificados como presos, perseguidos y exiliados políticos por hechos cometidos desde el 1ero de enero de 1999 (poco antes de la toma de decisión del fallecido presidente Hugo Chávez) hasta la entrada en vigencia de la presente Ley”. El presidente interino Juan Guaidó con esta Ley que ya fue aprobada en primera discusión, esta ofreciéndoles a todos los funcionarios en sus distintos niveles de la administración pública, y ha hecho énfasis en el mundo de los militares para que se decidan y abandonen la revolución, el llamado es para que lo ayuden a restablecer el orden constitucional, garantizándoles que contra ellos no habrá represalias, ni tratos injustos. Con esta Ley saldrán en libertad los presos políticos, regresaran los exiliados, los funcionarios públicos volverán a sus lugares de trabajo; los militares desertores y los presos serán reincorporados a sus cuarteles, en fin todos los que se acojan a la Ley tendrán un trato preferencial de acuerdo a la norma.

El presidente Rafael Caldera le dio amnistía y les dejó los derechos civiles y de participación política a los militares que participaron con el comandante Chávez en la intentona del 4 de febrero y el 27 de noviembre de 1992, todos fueron amnistiados, se reincorporaron a sus cuarteles y siguieron su carrera militar, entre otros tenemos el caso del capitán Miguel Rodríguez Torres, tomó La Casona, fue preso en Yare, fue amnistiado, se reincorporó a la milicia y llegó a Mayor General, hoy preso en la cárcel que construyó. El resto de los militares han desempeñado todos los cargos públicos sin excepción, hoy siguen mandando.
Los presidentes Rómulo Betancourt y Raúl Leoni también amnistiaron a los militares y guerrilleros que se alzaron y les dieron fallidos golpe de estado.

Perdón y Tolerancia
El Perdón no puede ser interpretado ni conceptualizado como la impunidad, porque son cosas totalmente distintas. El perdón no depende del victimario, de quien agrede, del opresor, del que violenta los derechos humanos; el perdón es propio de la víctima, es una decisión del oprimido, de quien ha renunciado al odio, al rencor, de quien se siente liberado consigo mismo, es un acto de grandeza en el hombre. El perdón es un tema bíblico, Jesús perdonó a los que lo crucificaron, y no recurrió a la venganza. Entonces debemos concebir el perdón como la oportunidad para cambiar y modificar una conducta.
El perdón y la Amnistía se complementan, persiguen la necesidad de la reconciliación, porque las diferencias en los seres humanos existen, están ahí, son permanentes, es por eso que las partes tienen que reconocerse, tienen que ser tolerantes, debes respetar el modo de pensar y de actuar de los demás, así nosotros no estemos de acuerdo con ello, esos pasos son indispensables para buscarle soluciones a los problemas, una de las grandes virtudes de los seres humanos es la tolerancia y la consideración por los demás.