Los gobiernos de Alemania y de Estados Unidos están intercambiando en la Conferencia de Seguridad de Múnich una serie de reproches que son síntomas claros del ocaso de un viejo orden, el que ha servido para mantener la paz y la prosperidad desde la II Guerra Mundial hasta hoy en Occidente y que amenaza con desvanecerse ante nuestros ojos sin que aparezca un recambio en el horizonte.
La retirada de las tropas estadounidenses de Siria, anunciada por el presidente Donald Trump, reforzará en este país la influencia de Rusia e Irán, ha advertido la canciller alemana, Angela Merkel. «¿Es una buena idea para los estadounidenses retirarse de repente y rápidamente de Siria? ¿No reforzará aún más la capacidad de Irán y Rusia de ejercer su influencia?», se ha preguntado sobre la retirada de los 2.000 soldados estadounidenses que se espera en las próximas semanas. «Las decisiones unilaterales no nos llevan a ningún avance -sostiene Merkel-, no podemos prescindir sin más de las decisiones entre todos, de los órganos internacionales, porque nos enfrentamos a retos que ninguno de nosotros puede superar en solitario».
La canciller alemana ha arrancado con estas palabras un aplauso general de la sala, con la única excepción del vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que ha permanecido impasible en su asiento y ha respondido en su turno de intervención. Estados Unidos «seguirá persiguiendo» a Daesh, incluso una vez que retire sus tropas de Siria, ha dicho. «Estados Unidos seguirá trabajando con todos sus aliados para perseguir a los remanentes del Daesh dondequiera que estén y cada vez que asomen la cabeza», ha asegurado. Y a continuación ha pasado al ataque y ha reprochado a los países europeos que permanezcan en el acuerdo nuclear con Irán en lugar de abandonarlo, como ha hecho Donald Trump. «Ya es hora de que nuestros aliados europeos se pongan de nuestro lado -ha dicho el vicepresidente de EE.UU.- el régimen iraní promueve un Holocausto e intenta lograrlo».
«Estados Unidos es hoy en día más fuerte que nunca antes y Estados Unidos vuelve a liderar el mundo», no ha tenido reparos en espetar Pence ante los representantes de treinta estados presentes en la Conferencia de Seguridad.
El polémico gasoducto entre Alemania y Rusia
Sin citar expresamente a Alemania, que está sufriendo las consecuencias de la resistencia estadounidense al proyecto, agradecía a todos los socios europeos que se han posicionado claramente en contra del gasoducto Nord Stream 2, que conectará territorio germano y ruso a través del mar Báltico, y señaló que «todavía queremos que otros países se posiciones así también», alardeando del apoyo que recibe de los gobiernos del grupo de Visegrado y tratando de meter una cuña entre Alemania y el resto de los socios europeos.