La tensión emocional y el estrés enferman el cuerpo.
- Nelson Mata
Desde hace 32 años se ha descubierto que la Tensión Emocional daña paulatina e inexorablemente el cuerpo, porque suele desembocar en enfermedades psicosomáticas. Es tal el daño de lo psico-emocional del cuerpo, que se considera que de cien enfermedades ¡¡¡entre setenticinco u ochenta!!! son psicosomáticas. En este orden, una de las investigaciones más interesantes en la psicología contemporánea es referente a la injerencia del estrés en la salud, azote y asesino del Ser Humano Ultramoderno.
Muchas personas, tienden a convertir el estrés psicológico y social en una enfermedad corporal.
En dicho mecanismo de conversión, la persona inconscientemente transforma un conflicto psicológico en un síntoma físico. Esto es, la mente (psique) enferma al cuerpo (soma).
Por mucho tiempo, se creyó que no existían trastornos físicos originados exclusivamente por factores psicológicos. Se pensaba que un trastorno corporal tenía necesariamente un componente biológico, que combinado con factores ambientales, sociales y psicológicos, desarrollaban una enfermedad psicosomática. No obstante, las investigaciones recientes de la Neurociencia han demostrado que el Cerebro es capaz de enfermar el cuerpo, debido a que se comunica con las células de la sangre que se mueven por todo el organismo a través del flujo sanguíneo, los vasos linfáticos y los nervios. Verbigracia, la urticaria puede producirse por una alergia física o por una reacción psicológica. La depresión puede predisponer al deprimido a ciertas infecciones, como las causadas por los virus de la gripe, impidiendo que el sistema inmune le proteja. En otras palabras, la Tensión Emocional (depresión, ansiedad, ira, furia…) y el estrés (causado por problemas económicos, presión laboral, ruptura sentimental, muerte de un familiar…) mal tratados o encauzados incorrectamente, pueden desencadenar momentos trágicos en el Ser Humano, provocándole; incluso, la muerte.
Tanto el estrés social como el psicológico, pueden activar o agravar un amplio abanico de enfermedades como diabetes mellitus, lupus, leucemia y esclerosis múltiple. Desde luego, la importancia de las causas psicológicas varían ampliamente entre diferentes personas con el mismo trastorno.