Santiago.-Largos años de planificación, reuniones, promesas, proyectos de varias tonalidades y………… La espera fue larga. Al final se decidió arborizar. Esta tarde, 21 de febrero de 2019, nos encontramos en una Celebración Eucarística, bajo la sombra de los árboles. La suave brisa nos recordó el mensaje de preservación de la naturaleza, las jornadas de siembra en que participamos y la integración de muchas personas a esas actividades. Las hermosas palabras de Monseñor Ramón Benito de la Rosa y Carpio sobre la importancia de la generosidad, solidaridad e identificación con la comunidad, constituyen un mensaje de esperanza y fe en la capacidad humana y de emprendimiento de los santiagueros. Sobre la alfombra natural, formada por múltiples hojas de tonalidades infinitas, caminamos ilusionados y reverentes ante la belleza. El sutil crujido de las hojas nos acompañó hasta la pista que es hoy…