La Cancillería de Rusia asegura que el ingreso de la ayuda humanitaria a Venezuela, pautada por Guaidó para el 23 de febrero, es una tentación a las fuerzas militares en frontera, por lo que la consideran “la crónica de una provocación anunciada”.
La portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, ha afirmado que, en vista de la negativa que ya han dado las “autoridades legítimas”, en alusión al régimen de Maduro, los promotores de la ayuda proponen incurrir en “una provocación para que los guardias fronterizos y los militares recurran a la fuerza”.
Moscú se ha mostrado dispuesto en cambio a “contribuir a la búsqueda de un entendimiento mutuo entre todas las fuerzas constructivas y patrióticas en Venezuela”, en un aparente llamado al diálogo, a pesar de que la oposición a Maduro ha rechazado cualquier conversación por considerar que solo serviría para que el chavismo se perpetúe en el poder.
Zajarova ha cuestionado por tanto los objetivos perseguidos por el presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Juan Guaidó, y ha apuntado que, conforme al “modelo legal diseñado por él”, el 23 de febrero –un mes después de su proclamación como mandatario ‘encargado’– sus actividades serán supuestamente ilegítimas.
Fuente: Sumarium