Leer buenos libros no es solo una afición positiva, sino una necesidad para la formación de una persona. Eligiendo bien lo que leemos disfrutamos de la lectura, aprendemos, nos formamos y podemos animar a otros. Recordemos que la tradición cultural ha consolidado una serie de obras maestras, que a lo largo del tiempo han dejado una huella. Son clásicos, esos autores que no pierden encanto ni vigencia en el tiempo por la profundidad de su pensamiento y sus enseñanzas. Ellos nos orientan con sus sabios mensajes en la consolidación de los valores. «Clásicos son quienes más y mejor han entendido y transmitido esa decisiva sabiduría moral, que permite a las personas hacer el bien y evitar el mal, ayudándoles a sostener un esfuerzo inteligente al servicio del equilibrio espiritual, personal y social». Especialmente en esta época cansada de tanto mercantilismo y utilitarismo, la humanidad ha retomado la tarea de encontrarse a sí misma para crecer y trascenderse. El ser humano…