Fue un momento de shock, como de no creer la decepción porque Orlando Ortega aterrizaba en Glasgow como favorito por marca y antecedentes en los 60 metros vallas. Tenía el mejor registro del curso (7.49), había ganado la serie y la semifinal con relativa autoridad, dejándose ir en los últimos metros en ambos casos, pero la realidad fue tozuda. «A veces las piernas fallan cuando no deben», consideró.
Ortega acabó cuarto detrás del chipriota Trajkovic (7.60 s), seguido de los franceses Martinot-Lagarde (7.61) y Manga (7.63). A una centésima del bronce, nada, ni un suspiro. Allí donde otras veces fue irresistible, en esta ocasión la distancia se le quedó corta para su progresión.
Subcampeón olímpico en Río 2016, bronce en el Europeo de Berlín 2018, Orlando Ortega falló cuando no se esperaba. Dejó un mensaje enigmático. «Han pasado muchas cosas en mi vida personal y cuando la cabeza no está en su sitio, pasan estas cosas».