El contrato firmado por el actual consejo de administración de DIA con Morgan Stanley para que la entidad estadounidense garantice su ampliación de capital de 600 millones de euros exige que el grupo tenga «liquidez suficiente» con la que financiar su plan de negocio durante, al menos, 18 meses, según un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). REspondiendo de este modo a las peticioines de su mayor accionista, el magnate ruso Mijaíl Fridman a través de LetterOne.
En este sentido, la compañía también ha revelado que dicho acuerdo recoge la posibilidad de que Morgan Stanley requiera una reducción del valor nominal de la acción, aunque por el momento esa petición formal «no se ha producido».
Mikhaíl Fridman, dueño de LetterOne, aspira a hacerse con todo el capital de Dia – ABC
Western Gate (2% de Dia), contra la opa
Los accionistas de la distribuidora se comienzan a posicionar ante la opa de LetterOne y en el caso de Western Gate, la división de inversión que pertenece a la ‘family office’ de Luís Amaral y que cuenta con el 2% del capital de Dia, cree que la propuesta del consejo de administración de la cadena de supermercados es la que ofrece más valor a los accionistas a corto, medio y largo plazo aunque le pide más información sobre la ampliación de capital de 600 millones de euros.
En concreto, desde este instrumento han considerado que la oferta pública de adquisición (OPA) voluntaria de 0,67 euros por acción anunciada por L1 Retail, división de comercio minorista de LetterOne, sociedad controlada por el inversor ruso Mikhail Fridman y propietaria del 29% de Dia, merma el valor de las acciones de la compañía.
A su juicio, la OPA de Fridman socava el valor de las acciones, al estimar que ha aprovechado la confusión derivada de las importantes pérdidas por deterioro y los efectos cambiarios en 2018 para lanzar una OPA voluntaria por Dia a un precio reducido.
Precisamente LetterOne, sociedad controlada por el magnate ruso Mijaíl Fridman ha lanzado una opa sobre la compañía sujeta a que no salga adelante la ampliación de capital propuesta por el consejo. El pasado 4 de marzo, LetterOne reclamó a los administradores de la firma que publicaran las condiciones de los acuerdos negociados con Morgan Stanley para poder evaluar la viabilidad de su propuesta y les pidió que aclararan si la reducción de capital que incluye la propuesta del consejo era una condición exigida por la entidad financiera para asegurar la recapitalización.
Los actuales gestores del grupo de distribución han defendido que esta disminución de capital -propone que el valor de cada acción baje hasta un 90 %- es una medida que «contribuye decisivamente» a salir de la situación de quiebra técnica en la que se encuentra.
Han apuntado, asimismo, que este tipo de operaciones «acordeón» -una reducción de capital acompañada de un posterior aumento- son habituales en casos de causas de disolución.
Aunque no sería suficiente de forma aislada, en su opinión la dilución facilitará restablecer el equilibrio patrimonial, y han recalcado que por el momento Morgan Stanley no la ha requerido formalmente pese a poder hacerlo como condición indispensable para suscribir su ampliación de 600 millones.
En la lista de requisitos exigidos por el banco de inversión sí figura que DIA tenga «una estructura de capital sostenible», lo que significa que debe tener liquidez para financiar su plan de negocio, que su deuda neta no puede superar 2,25 veces su ebitda y que «no haya más de 25 millones de euros del endeudamiento financiero total de DIA con vencimiento antes del 1 de abril de 2021».
El acuerdo compromete a Morgan Stanley a asegurar la ampliación de 600 millones de euros, está «sujeto a determinadas condiciones» e incluye «una contraprestación» económica no detallada en el documento.