El pasado fin de semana el boxeador búlgaro Kubrat Pulev desató la ira de las redes sociales por su beso robado a la reportera Jenny Sushe mientras esta le entrevistaba después de una victoria. El púgil sorprendió a la periodista cuando le preguntó por la posibilidad de un combate ante el mediático Tyson Fury, en una acción que ella calificó después como «extraña» y «embarazosa».
Pulev, de 37 años, justificó su acto en una supuesta amistad con la entrevistadora: «Con Jenny tengo una amistad y por eso la besé. Más tarde, esa misma noche, ella se unió a mis otros amigos en la fiesta por la victoria en el combate». Una versión que ella desmintió posteriormente.
Pero la cosa no quedó en el desmentido y Sushe ha decidido emprender acciones legales contra el boxeador, al que su abogada acusa también de haber intentado tocarle el culo a la reportera tras la entrevista.
«Solicitamos que la comisión lleve a cabo una investigación inmediata de estas serias acusaciones. Pedimos que se suspenda la licencia de boxeo del señor Pulev», señaló la letrada, Gloria Allred, a la Comisión Atlética del Estado de California).