Enagás tiene previsto elevar un 5% anual su dividendo hasta 2020 y un mínimo del 1% anual en el periodo 2021-2023, crecimientos que la compañía ve viables incluso «en un escenario estresado», según la Perspectiva 2019-2023 que el grupo ha remitido este martes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
De este modo, la compañía que preside Antonio Llardén ha previsto que el dividendo pase de 1,60 euros por acción en 2019 a al menos 1,74 euros por título en 2023. «La remuneración al accionista continúa siendo nuestra prioridad estratégica», han apuntado desde la compañía.
A todo lo anterior influirá la compra en Estados Unidos del 10,93% del también gestor de instalaciones de gas Tallgrass Energy (TGE) , que le asegura una participación en el accionariado de hasta el 24,9% y que para la compañía que preside Antonio Llardén es «una oportunidad de crecimiento con perfil de riesgo acorde con la estrategia». Precisamente, en Estados Unidos, hay previesta una inversión de 266,3 millones de euros adicionales.
Alianza con Blackstone
Precisamente, Llardén ha detallado este martes la estrategia a futuro de la compañía y la entrada de Enagás en Tallgrass, con socios «de primer nivel» como Blackstone y el fondo soberano de Singapur, durante una conferencia con analistas.
En su exposición sobre la estrategia para el periodo 2019-2023, ha concretado que la citada operación facilitará un aumento de flujos de caja «sostenibles» por la «sólida cartera de proyectos» de Tallgrass en los que Enagás «podría estudiar participar».
El presidente de Enagás ha anunciado que esta primera operación de la compañía en Estados Unidos «mejora la perspectiva de beneficio y refuerza la sostenibilidad del dividendo en el largo plazo». Sobre esta última cuestión, la entrada en Tallgrass supondrá un dividendo medio para el periodo 2019-2023 en torno a 60 millones de euros anuales, con una perspectiva de crecimiento del 5% anual hasta 2020 y desde esa fecha, un 1 % o más cada año hasta 2023.
Flujo de caja
Según las proyecciones del grupo, en las que no se ha considerado ningún cambio en el marco regulatorio de 2021 en adelante, Enagás ha estimado un flujo de caja disponible de unos 2.962 millones de euros en el periodo, de los cuales unos 1.984 millones de euros se destinarán a dividendos comprometidos. Además, espera obtener un flujo de caja discrecional próximo a los 1.413 millones de euros, con unas inversiones comprometidas por importe de 983 millones de euros.
«Los flujos de caja discrecional generados en el periodo presentan holgura suficiente para asegurar el compromiso de nuestra política de dividendo y continuar creciendo de forma sostenible a futuro», han restaldo desde Enagás.
Entrada en nuevos negocios
Por su parte, el presidente de Enagás ha adelantado que la compañía entrará en nuevos negocios, relacionados con el biometano (a corto y medio plazo, como fuente renovable y almacenable) y con el hidrógeno (a largo plazo) como la «gran disrupción en el ámbito del almacenamiento». Ha apuntado que tanto el biometano como el hidrógeno «son el futuro» y más allá de 2023 harán inversiones «más significativas».
Sobre los negocios tradicionales en el sector, Enagás estará atenta a oportunidades de negocio en Europa, como primera prioridad, y después en América, en el eje del Pacífico. Llardén ha comunicado sobre los negocios complementarios de Enagás en la cadena una apuesta por las nuevas infraestructuras ligadas al gas licuado, el desarrollo de soluciones flotantes y el emprendimiento corporativo.
Enagás habrá invertido a finales de 2019 casi 2.200 millones de euros desde que la compañía inició su actividad internacional, en 2011, ha comunicado su presidente, con una contribución de sus participadas en torno al 40 % en 2023.