Escribir es un arte, sin duda: El sueño del escritor

No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas,
 sino por la forma en que se digan. Jean Paul Sartre

Necesitamos comunicarnos y deseamos que se nos entienda. El lenguaje oral y los gestos nos procuran el contacto ajeno o nos distancian. El lenguaje escrito también nos aproxima o nos aleja, pero además es el elemento único de la estética literaria. Aquí no valen gestos, aunque los sentidos intervengan: la vista o el tacto —en los ciegos— y el oído, si se hace una lectura en voz alta de lo escrito. Y es en lo literario en lo que nos queremos centrar.
El escritor, de Karine Lemoine
Cuando reflexionamos sobre las diferentes escuelas literarias, llegamos a la conclusión de que son diferentes formas de escribir, ateniéndose a los tiempos, plegándose a modas o sustentándose en creencias, para tratar de decir las mismas cosas, con el propósito de entretener, comunicar o provocar emociones. Al fin y al cabo, todo se ha dicho, y no caben sino variantes sobre los mismos temas eternos que inquietan al ser humano.
Escribir es un arte, sin duda; y no nos referimos a las caligrafías artísticas, como la china. Decir por escrito con suficiente calidad, en uno u otro idioma, es lo que importa. Hacerlo de una u otra forma, o con un determinado estilo, tampoco, lo importante es escribir bien —con la subjetividad que ello implica—, que el ordenamiento de las palabras nos deleite (aquí el ritmo es importante) o el mensaje que se quiere transmitir se nos adentre.
Puede ser decisiva la forma —si se quiere, la técnica o los recursos del escritor— para alcanzar los objetivos literarios. La claridad es importante, tal vez imprescindible; lo oscuro, más allá del misterio, solo deja confusión y un sabor extraño. La extensión por sí misma no genera valor, los interminables ríos de palabras acaso dificulten la feliz desembocadura literaria; la brevedad puede ser determinante: lo poco puede ser mucho, y viceversa.
El sueño del escritor es llegar a mucha gente, por más que diga que escribe para su propio deleite. Pero primero necesita de la luz inspiradora; la voluble inspiración habrá de bendecirlo o hacérsele esquiva. Y los ingredientes literarios pueden ser decisivos: la espontaneidad o naturalidad, la formación, la experiencia —vital y lectora—, la capacidad de inventiva o imaginación, el estilo o la forma de decir, la sinceridad, el humor… Todo ello determinará en buena medida los resultados.
Al final, lo que diga el escritor será aplaudido, rechazado o ignorado, por lectores de a pie y/o críticos especializados.
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Nota.—Esta reflexión de hace años (no sé cuantos) andaba perdida entre mis papeles. Nos hemos limitado a limar algunas aristas.
Roberto Bolaño sobre el oficio de escribir
ANEXO: DICHOS SOBRE EL ARTE DE ESCRIBIR Y EL ESCRITOR
ESCRIBIR
  • La escritura es la pintura de la voz. Voltaire
  • Escribir es un oficio que se aprende escribiendo. Simone de Beauvoir
  • Escribir es siempre protestar, aunque sea de uno mismo. Ana María Matute
  • No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo. Oscar Wilde
  • Comencé a escribir para vivir y ahora escribo para no morir. Carlos Fuentes
  • Cualquier necio puede escribir en lenguaje erudito. La verdadera prueba es el lenguaje corriente. Clive Staples Lewis
  • Escribir es una forma de terapia. A veces me pregunto cómo se las arreglan los que no escriben, los que no componen música o pintan, para escapar de la locura, de la melancolía, del terror pánico inherente a la condición humana. Graham Greene
ESCRITOR
  • La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir. Camilo José Cela
  • El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar. Gabriel García Márquez
  • Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas. Ernesto Sábato
  • No se es escritor por haber elegido decir ciertas cosas, sino por la forma en que se digan. Jean Paul Sartre
  • Hay dos clases de escritores geniales: los que piensan y los que hacen pensar. Joseph Roux
  • Los escritores viven de la infelicidad del mundo. En un mundo feliz, no sería escritor. José Saramago
  • La patria del escritor es su lengua. Francisco Ayala

 

  • Fuente: Medicina y Melodía

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Author: El Reportero Anónimo