La semana pasada, Apolinar Peralta se la pasó en una «guerra de estrategias», para el partido decisivo de la semifinal del béisbol olímpico.Apolinar tenía de frente a un zorro del béisbol olímpico como es Cornelio Peña, forjador de decenas de jugadores.La Universidad ISA y la Liga Cornelio Peña tenían un partido decisivo el sábado, donde el ganador se medía a Linda, de Navarrete en la final.Apolinar asume los compromisos con energía y entusiasmo y así lo hizo para el choque.Intentó contratar a Bartolo Colón, quien se negó diciendo que era de Navarrete.Logró firmar a Diego Goris, el Jugador del Año de las Águilas Cibaeñas, pero Diego se tuvo que ir a México.Llenó bien la tercera base con Juan Silverio, el popular Joelito, quien acabó en la pelota profesional de Nicaragua.Apolinar no se durmió, fue a Villa González y firmó a Ranfi Casimiro, quien jugó para las Águilas y reforzó en Puerto Rico.Cornelio es un hueso duro de roer y se presentó con un fuerte equipo, pero Casimiro fue…