¡Cupes, Cupes, Cupes! Ese grito de batalla que como El Llanero Solitario inmortalizó Juan Vila, ayer se multiplicó por miles.Hay que crearlo, el Cupes es el campeón del Baloncesto Superior de Santiago.Ese Cupes al que después de cada partido le contaba las derrotas, ahora cuenta hasta tres coronas.Después de aquellas cinco derrotas de la primera ronda, nadie osaba vaticinar que los pepineros serían los campeones.Es más, ya se le tenía el sótano reservado, en el entendido de que irse en blanco en una de dos rondas, es sepulturero.Pero, ni los directivos, ni los jugadores, ni los fanáticos se rindieron, ni aun perdiendo un partido que ganaban por 20 puntos se desmoralizaron.Apostar al Cupes era una aventura, pero ahí estaban los Ventura, firmes y confiados, los Yanky, yankeados, los Cafre, cafreados, los Sones y los soneros, los Pepín y los pepineros.El triunfo de las Estrellas Orientales servía de aliento a los cupesianos, esperanzados en que se continuara con el año verde.A medida que…