¿Qué dice? Aparece el hombre que come basura en el video de Jorge Ramos

¡Apareció! Se llama Robert Jesús Guerrero. Es el hombre que come basura en el video de Jorge Ramos en Venezuela, que hizo molestar a Nicolás Maduro y que le valió la deportación al periodista de Unvisión. El medio de comunicación español El Mundo lo contactó y le hizo una entrevista.

Habla el hombre que come basura en el video de Jorge Ramos

Robert sólo tiene un apellido, hasta eso le ha robado la vida. Es el hombre que el lunes pasado provocó, sin querer, la ira de Nicolás Maduro durante una entrevista con el canal Univisión en el Palacio presidencial de Miraflores.

El hijo de Chávez no soportó que el popular periodista mexicano-estadounidense, Jorge Ramos, rompiera la ficción revolucionaria y le mostrara el vídeo en el que este caraqueño y otro hombre comen basura de un camión del aseo urbano.

«Me salió del corazón, en ese momento tenía mucha hambre», subraya el protagonista de la otra historia de la semana. Jesús jamás imaginó que esos extranjeros que hablaban inglés entre ellos le iban a convertir en una celebridad en las redes sociales y en las calles de Chacao, zona de la clase media-alta caraqueña que recorre todos los días para llenar el estómago y para buscar entre la basura restos de tecnología u otras «vainas» para vender.

Pese a que comía vorazmente, el «reciclador», como él mismo se llama, fue capaz de disparar el sentimiento mayoritario que recorre su país con tanta precisión como pocas palabras:

«Tenemos que sacar al presidente, no podemos seguir así… Somos gente de la calle, pero queremos sacar al presidente. No podemos vivir más comiendo de la basura. Tengo 36 años y es la primera vez en mi vida que me veo obligado a hacer algo así. Ahora, un sueldo no alcanza para nada».

El video del hombre que come basura le valió la deportación a Jorge Ramos

Lo que vino después ya casi todo el planeta lo sabe: Maduro entró en cólera cuando sólo habían transcurrido 17 minutos de entrevista y desapareció de forma intempestiva del set televisivo montado para la ocasión.

Uno de sus ministros dio por acabado el trabajo y el equipo de siete periodistas fue recluido en habitaciones separadas durante más de dos horas.

Les dejaron a oscuras para arrebatarles a la fuerza sus equipos, sus teléfonos y, por supuesto, la grabación. Más tarde, la policía política les siguió hasta su hotel y al día siguiente fueron expulsados del país.

Fuente: El Mundo (ES)

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Author: El Reportero Anónimo