El ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, en una entrevista para la cadena SER, explicó que “el Secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, tenía la preocupación de saber si, en el caso de que algunas personas y sus familiares quisieran abandonar Venezuela, podrían ser acogidos en alguno de los países que han reconocido al presidente Juan Guaidó”.
Ante esta cuestión, la respuesta del gobierno español ha sido que se comprometería a estudiar la propuesta. También ha señalado que en estas conversaciones, Pompeo “tenia preocupación por algunas personas, pero no dijo nombres”.
Por su parte, el enviado especial del Departamento de Estado para Venezuela, Elliott Abrams, corroboró la existencia de esas “conversaciones”, especificando que “hemos tenido -afirmó Abrams- algunas conversaciones con España, pero yo no diría que nosotros hemos hecho una petición, y ellos han dado una respuesta. Definitivamente hemos tenido conversaciones, las hemos tenido con ellos (España) y con un par de otros lugares”.
Esta versión coincide con la ofrecida por Borrell, quien aseguró que “el planteamiento no se concretó en nada” y que, de precisarse, el Gobierno español la estudiaría.
El objetivo de esas conversaciones, explicó el diplomático, es anticipar un escenario que “puede ocurrir”, en el que algunos funcionarios decidan abandonar a Maduro para facilitar una “transición” en reconocimiento del líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela.
“Quizás prefieran irse a Cuba o Rusia, pero hay otros lugares, y por eso, estas son conversaciones que continuaremos teniendo”, subrayó.
Según explicó Borrell, él mismo conversó sobre el tema con el secretario de Estado, Mike Pompeo, y John Bolton, asesor de Seguridad Nacional del presidente, Donald Trump.
EE.UU. fue el primer país del mundo en reconocer como presidente a Guaidó, quien el 23 de enero invocó la Constitución para reclamar que, como jefe del Parlamento, debía asumir la jefatura del Estado al considerar ilegítima la toma de posesión de Maduro como fruto de unos comicios cuestionados por la comunidad internacional.
-con información de La Razón / Hoy Los Ángeles