El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, anunció en Houston nuevas sanciones petroleras contra el gobierno en disputa de Venezuela. El objetivo de la medida son 34 buques petroleros y dos compañías que participaban en el transporte de crudo del país suramericano al régimen de Cuba.
“El petróleo es la línea vital del régimen corrupto”, dijo el vicepresidente Pence en un discurso ante la comunidad venezolana en Texas, en donde también estuvo presente el representante del gobierno de Juan Guaidó en EE.UU., Carlos Vecchio.
“El petróleo es la sangre que mantiene vivo al régimen de Maduro pero el petróleo es venezolano no cubano”, aseguró el vicepresidente norteamericano.
Pence reafirmó el apoyo del gobierno del presidente Donald Trump a Guaidó y a la búsqueda de una salida del presidente en disputa, Nicolás Maduro, del poder.
“La lucha por la libertad en Venezuela ya comenzó y creo que se acerca el día cuando el país esté libre una vez más”, dijo Pence en un auditorio de la Universidad Rice.
Antes de dar su discurso, Pence se reunió con migrantes venezolanos residentes en Houston, quienes le hablaron sobre la situación en el país y le contaron los motivos por los que habían decidido salir de Venezuela.
Acompañado por el representante del gobierno interino en Estados Unidos, Pence escuchó a los migrantes y reafirmó el apoyo del presidente Donald Trump al pueblo venezolano.
Los exiliados, decenas de países del mundo y muchos venezolanos en el país anhelan la puesta en marcha de una transición basada en la agenda del presidente encargado Juan Guaidó, que incluye lo que definen como el cese de la transición, la instalación de un gobierno provisional y elecciones libres.
-con información de Voz de América