Las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) de la Policía Nacional Bolivariana, cuyas ejecuciones extrajudiciales y crímenes de lesa humanidad han sido denunciadas hasta por la Alta Comisionada de los Derechos Humanos de la ONU, Michelle Bachelet, le fue encomendada otra actividad, muy lejos a la de estar sembrando de violencia y muerte los barrios más humildes de Venezuela: ahora reparte agua.
Y es que en medio de la crisis en el suministro de agua potable que se incrementó tras los apagones nacionales que se registraron el pasado mes de agosto, el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Néstor Reverol, le encomendó a los efectivos de las FAES que esta vez se desplegaron diversos sectores no para ajusticiar a ciudadanos sino para repartir agua con camiones cisternas.

Según informes de la misma FAES, se repartieron más de cien cisternas en Distrito Capital, así como en los estados Aragua, Lara, Miranda, Guárico, Táchira y Zulia, beneficiando, aproximadamente, a unas 30 mil familias.
Algunos vecinos fueron “invitados” por los funcionarios armados a grabar un video en el que daban gracias a las FAES por llevarles agua en camiones cisternas, para que dejaran testimonio de su nuevo rol de “angelitos”, en lo que parece una nueva estrategia comunicacional para “lavarla la cara” al grupo exterminio del régimen chavista que está denunciado en instancias internacionales por cometer crímenes de lesa humanidad: