Era una anciana de 65 años cuyo nieto de 13 años la encontró cuando llegaba de clases, en medio de un charco de sangre en el área de la cocina de la vivienda en la que residían ubicada en la parte alta del barrio San José de Petare, del municipio Sucre de Miranda.
Eso ocurrió el pasado 20 de marzo, cuando Simona Vaamonde fue degollada en su propio hogar, del que se llevaron un televisor, una tablet, dinero en efectivo, prendas de vestir, un teléfono y una laptop.
Lo primero que llamó la atención en las pesquisas realizadas por funcionarios adscritos a la División de Homicidios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), fue que ni las puertas ni las ventanas de la casa estaban forzadas, a lo que se unió que el hecho que Simona Vaamonde no permitía el ingreso de extraños a su casa, por lo que las indagaciones comenzaron por el círculo más allegado a la familia.
Y el asesino estaba allí.
Resultó ser el novio de su nieta, un joven de tan solo 19 años identificado como Jhon Freddy Reinaldo Riera Rivas, que valiéndose de la confianza que le había dado la anciana ingresó a la casa en compañía de otros sujetos, y procedió a matarla a cuchilladas.
Posteriormente, junto a sus compinches realizan un minucioso registro en todas las áreas de la vivienda, ubicando y sustrayendo numerosos objetos de valor, huyendo luego del lugar.
El joven homicida fue capturado en el barrio José Félix Rivas, callejón La Fe de la parroquia Petare, incuantándole parte de los elementos robados en la residencia de la anciana.
Asimismo, se supo que el CICPC sigue en la búsqueda de los otros sujetos que le sirvieron de cómplices en el asesinato.
El detenido fue puesto a la orden de la Fiscalía 36° del Ministerio Público con Competencia Plena Nacional.