- Más allá de los audios y las imágenes que rodaron por distintos grupos de Whatsapp y en la red social Twitter, dos cosas sí son ciertos: ni son “colectivos” ni ocurrió en Venezuela. Todo se trata de un #FakeNews o falsa noticia.
- Ante la vorágine de problemas que azotan a los venezolanos, los discípulos “rojos” de Joseph Goebbels aplican otra de sus premisas para intentar camuflar la realidad, con el principio de la verosimilitud: “Construir argumentos a partir de fuentes diversas, a través de los llamados globos sondas o de informaciones fragmentarias”
“Esos son los colectivos que pertenecen arriba al barrio Blandín, y que suben y caen por Casablanca y Gramovén, son los que tienen tomada toda esa zona. Y les dieron su sorpresita para que sean serios y se organicen”.
Ese mensaje de voz vía Whatsapp está rodando desde este #11A en distintos grupos con unas imágenes dantescas de varios hombres acribillados a tiros cuyos cuerpos yacen esparcidos dentro de un carro y sobre el pavimento de una carretera
“Eso es positivo esa información es correcta, entrando al primer túnel del Aeropuerto hacia Caracas a mano derecha ocurrieron todos esos hechos”,l se escucha en otra nota de voz, que con voz segura afirma intenta convencer que en realidad ocurrió ese hecho.
Pero hay más.
A través de la red social Twitter, distintos usuarios -que tienen entre 4 y 10 mil seguidores, la mayoría con fotos de falsos perfiles-, replicaron la información, afirmando que eran los “colectivos chavistas” del régimen de Nicolás Maduro a los que dio de baja una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), mientras que otros tuiteros juraban que todo se trató de un enfrentamiento entre los paramilitares oficialistas y funcionarios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN). 

LA VERDAD VERDADERA
Sin embargo, más allá de los audios y las imágenes, dos cosas sí son ciertos: ni son “colectivos” ni ocurrió en Venezuela. Todo se trata de un #FakeNews o falsa noticia.
El hecho realmente ocurrió en Brasil el pasado 4 de abril, cuando “al menos 10 ladrones de bancos fueron abatidos a tiros después de que la policía militar brasileña detuvo a una pandilla que intentaba explotar los cajeros automáticos cerca de Sao Paulo, dijeron las autoridades”.
Agregan distintas reseñas que hicieron medios dentro y fuera de Brasil, que “se estaba llevando a cabo una persecución para el resto de los agresores que tras huir de dos bancos en el municipio de Guararema -80 kilómetros al noreste de la ciudad más grande de Brasil-, dijo el gobierno del estado de Sao Paulo en un comunicado. Algunos de los atacantes fueron rumbo hacia una casa donde tomaron como rehenes a los ocupantes, que fueron posteriormente liberados por la policía militar”.

En total fueron unos 25 asaltantes que participaron en el hecho.







