Los líderes de las protestas en Sudán presentaron sus peticiones al nuevo poder militar, en las que reclaman la formación de un gobierno civil, durante una reunión el sábado, anunció la Alianza por la Libertad y el Cambio, punta de lanza del movimiento.
Miles de manifestantes seguían concentrados el domingo delante del cuartel general del ejército en Jartum para mantener la presión sobre la junta militar de transición.
La víspera, el nuevo hombre fuerte del país, el general Abdel Fatah al Burhan, se comprometió a “eliminar de raíz” el régimen de Omar al Bashir, derrocado el jueves por el ejército.
Una delegación de diez representantes de los manifestantes se reunió el sábado con la junta militar y presentó sus peticiones, indicó en un comunicado Omar al Digeir, jefe de la Alianza por la Libertad y el Cambio, que reúne a la Asociación de los Profesionales Sudaneses (SPA) y a partidos de la oposición.
Entre las solicitudes figura, según Digeir, la reestructuración del poderoso servicio de inteligencia sudanés (NISS), cuyo jefe Salah Gosh dimitió tras la destitución de Al Bashir.
“Continuaremos organizando sentadas hasta que nuestras peticiones se satisfagan”, incluido la formación de un gobierno completamente civil, declaró Digeir.
La Alianza por la Libertad y el Cambio reclama la integración de civiles en la junta militar de transición.
Al Burhan, nombrado el viernes para reemplazar al general Awad Ibn Ouf, que dimitió tras solo 24 horas en el poder, anunció el sábado una serie de medidas a modo de concesiones a los manifestantes.
Anunció el levantamiento del toque de queda –impuesto el jueves de 20H00 GMT a 02H00 GMT–, la liberación de todos los manifestantes detenidos en las últimas semanas y se comprometió a juzgar a quienes mataron a participantes de las protestas.
Otro anuncio hecho por la junta militar como muestra de su buena voluntad fue la dimisión de Salah Gosh, quien había supervisado estos últimos cuatro meses la represión de las manifestaciones que causó decenas de muertos desde diciembre. AFP