Zidane se la jugó frente al Eibar. Sus jugadores, saliera quien saliera, debían luchar por orgullo y dignidad. Y no lo hicieron en el primer tiempo. No aseguró los riesgos tras la derrota en Valencia. No es el culpable de lo sucedido esta temporada y no quiere apagar fuegos con alineaciones de seguridad. pero ese riesgo sale caro. El Real Madrid jugó muy mal ante el Eibar.
El entrenador francés quiere observar a sus futbolistas y frente al conjunto guipuzcoano sacó a Valverde, Nacho y Reguilón para sentar a Ramos y Casemiro.
El francés se la jugó con una defensa débil. Ramos y Nacho no funcionan. Se vio ante el Ajax. Y una media con Isco, Modric y Valverde significa que solo el uruguayo defiende. Bale y Asensio se paseaban. Y el Eibar, dominante, marcó el 0-1 a los 40 minutos.
Los pitos flojos de los primeros veinte minutos se convirtieron en pitada general ante el 0-1 y la desidia de ciertos futbolistas.