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CCN
Ser diputado democrático en Venezuela no es tarea fácil. Luchar contra un régimen que usurpa el poder y que para sostenerse emplea herramientas como la persecución y la represión, se traduce en un gran riesgo cada día. El parlamentario y ex preso político Renzo Prieto, vivió hace poco otro episodio propio de tiempos de dictadura, con una mala experiencia por la actuación de algunos efectivos de la GNB. A pesar de ello, afirma que “la mayoría de los funcionarios de la FAN están en descuerdo con lo que está pasando y tampoco quieren reprimir a los que protestan”.
- Por ALFREDO CONDE
La ola de atropellos contra los diputados democráticos electos por el pueblo venezolano ya se ha convertido en un auténtico tsunami. Son pocos –si los hay- que se han salvado de ser víctimas de las tropelías del régimen de Nicolás Maduro, quien ha empleado a funcionarios de los cuerpos de seguridad del Estado y a la misma Fuerza Armada Nacional para tales fines.
El parlamentario Renzo Prieto era un prisionero político cuando resultó fue electo a la Asamblea Nacional por el estado Táchira en diciembre de 2015. Hay que recordar que estuvo injustamente encarcelado desde el 10 de mayo de 2014 hasta el 2 de junio de 2018. Es decir, más de cuatro años sin haber cometido delito alguno.
Esa oscura experiencia no lo amilanó. Por el contrario, salió con más bríos y más convencido que siempre que había que luchar para recuperar la democracia venezolana. Y es por ello que por regla general se puede encontrar no solo en el Táchira, sino en cualquier entidad del país, para estar del lado de la gente y de sus colegas legisladores. Prieto hace poco pasó por otro episodio propio de tiempos de dictadura, con una mala experiencia por la actuación de algunos efectivos de la GNB. A pesar de ello, afirma que “la mayoría de los funcionarios de la FAN están en descuerdo con lo que está pasando y tampoco quieren reprimir a los que protestan”. Conozcamos entonces lo que vivió el parlamentario tachirense en este relato que contó a CCNesnoticias para sus lectores.
EL LUGAR: MARACAIBO
-A través de las redes sociales causó mucha conmoción lo que le sucedió a Nora Bracho y a ti en el estado Zulia. ¿Podrías contar a los lectores de CCNoticias lo ocurrido allí?
-Fue el sábado 6 de abril. Cuando llegué a la ciudad de Maracaibo para encontrarme con la gente en la convocatoria de esta nueva etapa de la fase de la Operación Libertad, me sumo a la protesta, a la marcha que se estaba llevando a cabo cerca de la plaza. Al llegar me percato que a la gente estaba diciendo que habían detenido a una diputada y que era Nora Bracho. Me acerco lo más que puedo a los Guardias Nacionales Bolivarianos (GNB) para ver si logro observar a la compañera parlamentaria, pero no logro verla, no la consigo por ningún lado y comienzo a preguntar dónde está. Uno de los manifestantes que se encontraba allí me dice: “se encuentra dentro de la tanqueta, la montaron a los golpes”. Acto seguido trato de ver cómo hago para ayudarla en esa situación, algo que se complica porque la represión no cesaba. Los manifestantes desde el inicio de la protesta, fueron reprimidos y no cesó la represión en ningún momento.

Encerrada por horas en una tanqueta estuvo la diputada Nora Bracho en Maracaibo.
LA CAPTURA
-¿En qué sector fue eso?
-Cerca de la Plaza La República, pero no sé cómo se llama la zona. Estábamos a pocas cuadras de esa plaza, en Maracaibo. Nosotros nos movimos de allí, nos alejamos. Vemos como continúa la represión, les llegan por delante y por detrás a los manifestantes de manera simultánea hasta en un punto donde logran dispersar la masa. Entonces las personas que iban en grupitos por ahí, disuelven la concentración. Lo que hago es alejarme. Me acerqué a un lugar donde tenía a unos amigos, allí guardé la maleta junto con la de mis compañeros, pero en ese momento pasa un grupo de motorizados de la GNB, como en 40 motos, y veo que están como apuntando a las casas. En eso, nosotros pensando que nos podían disparar a quema ropa, le damos la vuelta a la manzana para evitarlo, pero ellos siguen y cuando regresamos igual nos seguían, pero también estaban otros motorizados como para hacernos una redada.
-Ellos no detienen nadie –prosigue Prieto-, sino que van por mí, bajo qué argumento no sé. Me agarran. Les pregunto que está pasando, me agarran por la franela, me identifico y digo que soy diputado de la Asamblea Nacional y uno de ellos dice que con más razón me van a detener, que por eso me llevan. Seguido a eso se llevan a los compañeros Gregory Sanabria y José Riera, quien es el juvenil responsable nacional del partido Voluntad Popular. Nos llevan a los tres y en el momento en que nos suben a las motos yo observo a ver qué más está sucediendo y veo que hay otras personas que están siendo detenidas. Entre ellos, un señor trabajador de un restaurant chino que estaba cerrando el negocio, colocándole los candados, y ellos se lo llevaron sin mediar palabras, y también a persona que es hermano de una compañera de Voluntad Popular de la ciudad de Maracaibo.
-Cuando nos trasladan en las motos nos llevan a pocas cuadras, nos bajan y nos montan en una camioneta. En eso, a algunos nos golpean, digamos que golpes leves y forcejeo. Nos roban las pertenencias, los celulares, es un robo, porque los tomaron del bolsillo, incluso la cartera me la quitó un funcionario como si fuese un ratero, no hay otra palabra, ya que me saca la cartera del bolsillo y sale corriendo para ,esconderse detrás de otro funcionario. La credencial de diputado la luché, evite que me la quitaran, les dije que no se la iban a llevar y logré quedarme con la credencial. Fue lo único con lo que me quedé en ese momento.
-Se van los que nos robaron las cosas y quedan otros que estaban tranquilos. Digamos que los rateros fueron unos tres GNB, comparados con los 40 que había en total.
“Yo me le identifico a este GNB y otro funcionario que estaba allí le dice que no puede golpearme y le digo a mi agresor que más allá de ser parlamentario, él no debe llegar con esa actitud a golpear a ninguna persona, porque nadie tiene la autoridad o el poder para golpear a otra persona”.
LAS AGRESIONES
-¿La agresiones hasta qué punto llegaron?
-Entretanto, pensábamos que Nora seguía en la tanqueta o que posiblemente hubiese sido liberada. En ese momento no sabíamos nada. Pero de repente cuando se van todos los que nos roban, llega otro funcionario en otra moto y nos dice que agachemos las caras. Yo me niego a agachar la cara y en eso, como un criminal, me golpea del lado izquierdo del rostro. Yo me le identifico a este GNB y otro funcionario que estaba allí le dice que no puede golpearme y le digo a mi agresor que más allá de ser parlamentario, él no debe llegar con esa actitud a golpear a ninguna persona, porque nadie tiene la autoridad o el poder para golpear a otra persona. Eso es violatorio a toda norma y ley. El sujeto es de apellido Borjas, es delgado, como de 1.75 m., de piel morena. No le bajé la cara, medio la agaché para poder ver.
-Repito, quiero dejar claro que son una minoría los que actúan de esa manera. Son unos pocos los que quieren someter a la ciudadanía, a Venezuela entera, y por eso no vamos a caer en la confrontación, en el señalamiento de una institución. La gran mayoría de los funcionarios militares son de bien y sé que no están de acuerdo con las agresiones contra los ciudadanos. Unos, incluso, nos querían liberar, soltar pues, porque se dieron cuenta que no estábamos haciendo nada y no tenían porqué detenernos, pero por el procedimiento unos decían que si nos liberaban podían salir perjudicados. Entonces nos dijeron que tranquilo que nos mantendrían allí, que luego nos darían la libertad y que más tarde cuando llegue el jefe habláramos con él porque ya saben cuántos hay.

-¿Y cuando pudo ver a la diputada Nora Bracho?
-Al rato continúa el diputado-, no sé cuánto tiempo pasó, nos llevan a otro lugar y en ese sitio vemos la tanqueta, nos bajan y nos montan en ella. Cuando nos bajan veo al jefe, le extiendo la mano, me la deja extendida, me identifico. Hablo por los muchachos, hablo por lo otros detenidos que injustamente estaban allí. El señor no escucha, se hace el sordo a lo cual yo le digo que solo le estoy informando para que actúe de buena manera y que si quiere escuchar o no, es problema suyo.
-Seguimos hacia la tanqueta. Al montarnos en la tanqueta veo que Nora se baja, forcejea con los GNB, la vuelven a montar. Me subo a la tanqueta y nos dimos un abrazo. Nos mantenemos allí un buen rato… El calor era infernal, pero los guardias que estaban ahí trataron de buscar agua para beberla, porque ellos mismos estaban sufriendo la inclemencia del calor dentro de la tanqueta, pero a pesar de eso, compartieron el agua con los que estábamos detenidos que éramos un total de 10 personas, entre ellos una sola dama, la diputada Nora Bracho.
-Al pasar oro rato más, nos preguntan quiénes éramos los diputados, pero no dicen más nada. Horas después la tanqueta arranca y unos minutos después se detiene. A los diputados nos mandan a bajar y es en ese momento en que nos dejan en libertad. El jefe encargado del grupo de GNB se acerca en ese momento y nos dice que nos retiremos, que dejemos de estar atacando a la ciudadanía. En otras palabras, el mismo discurso del régimen, a lo cual les dijimos que ellos fueron los que reprimieron, porque la gente salió a marchar tranquilamente y si la hubiesen dejado llegar al destino final no hubiese pasado nada, como siempre sucede cuando no hay represión. Yo le explico que si reprimen la gente puede optar por defenderse. Un guardia, incluso, me reconoce eso. Luego digo: “Si yo llego ante Ud. en actitud violenta no dudo que actuaría en su defensa”, le acoto. Si nos mantenemos tranquilos como pasó en la concentración que hacíamos en La Victoria, logramos pasar y no sucedió nada. Hay marchas en Caracas, en cualquier parte de Venezuela y nada pasa. Lamentablemente cuando ellos impiden el paso, cuando comienzan a reprimir es que hay confrontación y eso es lo que hay que evitar. Y a pesar de lo que pasó, de lo hurtos, de los robos, de los golpes, nosotros no vamos a caer en la provocación, porque eso es lo que quiere el régimen, que nos volvamos a enfrentar, a dividir y ahorita todos unidos. La mayoría de los funcionarios de la FAN están en descuerdo con lo que está pasando y no quieren reprimir a los que protestan.
“Son unos pocos los que quieren someter a la ciudadanía, a Venezuela entera, y por eso no vamos a caer en la confrontación, en el señalamiento de una institución. La gran mayoría de los funcionarios militares son de bien y sé que no están de acuerdo con las agresiones contra los ciudadanos”.
CAÓTICA SITUACIÓN EN EL ZULIA
-En líneas generales ¿cómo vio la situación en el estado Zulia?
-La situación es caótica. Yo soy del Táchira y allá se ha vivido esa situación por más de 10 años, pero ahora todo está peor. Estando cerca de la ciudad de Maracaibo y el estado Lara, por solidaridad con sus habitantes, nos acercamos a Maracaibo para poder acompañarlos en estos momentos, ya que la semana anterior a los hechos estuve por La Villa repartiendo medicinas a distintas personas con una líder de allá, y ocurrió uno de los apagones. La necesidad es demasiada. No son horas sin luz, son días sin luz. Llega la luz por dos horas y dura 20 horas sin servicio eléctrico.
-Después de que fuimos hurtados, fuimos robados, nos quedamos sin tarjetas de bancos, no teníamos nada en realidad. Por eso, se nos complicó comunicarnos para ver quién nos ayudaba hasta que por fin dos días después en la noche, logramos resolver por medio de una amiga que nos prestó dinero para pagar un transporte hacia el estado Lara. Llegamos, dormimos 40 minutos ya que un compañero parlamentario nos iba a buscar para seguir con nuestro camino hacia Caracas. Y logramos llegar a nuestro destino tras 13 horas de camino. No había comunicaciones, incluso los compañeros parlamentarios nos dijeron que por qué no les avisamos. No podíamos porque nos robaron. Ellos pensaban que estábamos en Lara. Cuando nos comunicamos fue que les dijimos que íbamos saliendo a Lara y no tenía como irme a Caracas. Vamos a salir de aquí para ir paso a paso para poder llegar, porque los chamos estaban indocumentados y yo simplemente tengo la credencial y los guardias nacionales, vuelvo y repito, están concientes de la situación y están con nosotros, se les ve en la cara, en el ánimo, en la expresión, incluso en como se comunican con nosotros.
“Aquí no hay dos presidentes, aquí hay solo uno y es el Presidente (E) de la República, Juan Guaidó, quien es el único responsable que puede dar una orden a todos los funcionarios públicos de Venezuela, a todos los componentes que conforman las FAN”.
UN LLAMADO A LA FAN
-Es muy importante eso que dijo sobre que la mayoría de los funcionarios de la FAN no están de acuerdo con arremeter contra los
ciudadanos. El propio presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, durante las movilizaciones en que he estado presente no ha habido represión y no se han presentado problemas. Y en todas, le ha hecho muchos llamados a la FAN. ¿Qué llamado les haría Renzo Prieto?
El mismo llamado que hace Juan, que hacemos todos los venezolanos que es el que deben apegarse a la Constitución y no hacerles caso a unos usurpadores, porque ellos no son jefes de nadie. Aquí no hay dos presidentes, aquí hay solo uno y es el Presidente (E) de la ,República, Juan Guaidó, quien es el único responsable que puede dar una orden a todos los funcionarios públicos de Venezuela, a todos los componentes que conforman las FAN y más allá. Repito, yo sé que la mayoría quiere un cambio, sé que están de este lado. Son pocos los que no, por lo que no vamos a caer en esa división, en ese juego que el régimen quiere para ponernos otra vez en confrontación de pueblo contra pueblo, ciudadano contra ciudadano, porque esa no es la idea, la idea es sumar juntos, estar juntos, movilizados para salir dictador y conquistar la libertad tras el cese de la usurpación. Yo soy muy optimista, lo vamos a lograr – dice Renzo Prieto, quien esboza una sonrisa de seguridad para concluir.
Twitter:@Alconde
Foto Principal / El diputado y ex preso de conciencia, Renzo Prieto.