- Putin refuerza su apoyo a Maduro y desaíra a Trump
La presencia militar rusa en Venezuela calienta la crisis caribeña. El envío de un centenar de asesores y la apertura de un centro de entrenamiento para pilotos por parte de Moscú ha hecho escalar la tensión: EE.UU. elevará hoy el tema a la cumbre ministerial de la OTAN en Washington, mientras que el Gobierno de Colombia se ha visto inmerso en un rifirrafe a tres bandas con Caracas y el Kremlin tras una advertencia rusa a Bogotá.
Rusia y su papel en Venezuela es el asunto estrella de la reunión de ministros de Exteriores de la Alianza Atlántica, que se celebra hoy y mañana en Washington. Vladímir Putin ha pasado a la acción para defender a su aliado Nicolás Maduro, después de que medio centenar de países, entre ellos buena parte de los miembros de la OTAN, reconocieran como legítimo al autoproclamado presidente encargado Juan Guaidó, alimentando los rumores de una intervención militar para derrocar al chavismo.
Moscú monta un centro para entrenar pilotos de helicóptero y construye otro para mantener esas aeronaves
A finales de marzo llegaron a Caracas dos aviones con un centenar de militares rusos, incluyendo expertos en ciberseguridad, cuyo cometido oficial es ayudar al mantenimiento de equipos adquiridos por Venezuela a Moscú en el marco de un acuerdo de cooperación firmado en el 2001. Sin embargo, con el paso de los días, es evidente que el Kremlin está marcando terreno y no tiene empacho en confirmar sus actividades: primero, la instalación de un escudo antiaéreo en la base El Sombrero, a unos 200 kilómetros de la capital venezolana; y ahora la apertura de un centro de entrenamiento para pilotos de helicópteros a cargo del conglomerado estatal ruso Rostec y la ratificación de la construcción de un centro de mantenimiento de estas aeronaves.
Putin hace oídos sordos a las advertencias de Donald Trump, que la semana pasada afirmó, tras recibir en el despacho oval a la esposa de Guaidó, Fabiana Rosales, que Rusia “debe irse de Venezuela”. Horas después, la portavoz del ministerio ruso de Exteriores, María Zajárova, respondió que “ni Rusia, ni Venezuela son provincias de Estados Unidos” y que “el señor Guaidó no tiene ningún poder real, no importa adónde viaje su esposa”.
La llegada de tropas rusas a Venezuela ha recalentado también la relación con Colombia. Según El Tiempo de Bogotá, el embajador ruso en la capital colombiana, Sergei Koshkin, envió una carta al Congreso de ese país con una clara advertencia: “El uso ilegítimo de la fuerza militar contra Venezuela por parte de otros estados que respaldan a la oposición será interpretado por el Consejo de la Federación de la Asamblea Federal de la Federación de Rusia solamente como un acto de agresión contra un Estado soberano y una amenaza a la paz y seguridad internacionales”.
El presidente colombiano, Iván Duque, que ayer pidió confirmar la veracidad de la misiva, respondió que no tiene ningún plan para agredir a ningún Estado y reiteró que Colombia “está en su deber de defender la Carta Democrática Interamericana”.
El ministro de Exteriores colombiano, Carlos Holmes Trujillo, dijo que “Colombia reitera que cualquier despliegue o incursión militar en apoyo al régimen de Nicolás Maduro pone en riesgo la transición democrática y la normalización constitucional en Venezuela, y constituye una amenaza a la paz, la seguridad y la estabilidad en la región”. Su homólogo venezolano, Jorge Arreaza, replicó vía Twitter: “Si alguna amenaza existe a la paz regional, es precisamente la industria del narcotráfico colombiano”.
La Vanguardia