Por Pancho Aguilarte Torrez
Me cuento entre los que no votaron por Chávez, por considerar que su origen militar y el intento sangriento de derrotar al gobierno democrático de Carlos Andrés Pérez, lo invalidaban para ocupar la presidencia de la República, consideraba y así lo expresé a distintos medios de comunicación de la época que necesitaba darse un baño de Democracia primero para que después fuese por la primera magistratura, pero diferentes sectores de la vida nacional , incluyendo a importantes personajes de la política nacional de AD y COPEI vieron en él, al líder capaz de abrir nuevas perspectivas políticas que no eran más que las ambiciones particulares y grupales.
Asi vimos por ejemplo a destacadisimos venezolanos como Jorge Olavarría, Ernesto Maíz Vallenilla, Angela Zago, Napoleón Bravo , Alfredo Peña y muchos dirigentes intermedios de AD y COPEI ir tras el fenómeno del “Espanto de Sabaneta” como lo identificaba en mi columna semanal “ EN CONCRETO” que por 30 años y hasta su última semana de circulación me publicó El Diario EL TIEMPO de Puerto la Cruz.

Muchos llegaron de la mano de Chávez al Congreso, a algún Ministerio para darse cuenta tempranamente que Chávez no era más que resentido comunista subordinado a la imagen de Castro, admirador y furibundo partidario del régimen cubano.Otros prefirieron continuar un poco más con su gobierno y le facilitaron las herramientas para que desmantelara la estructura política institucional y ejerciera el control absoluto sobre la Administración de Justicia, sobre el componente militar y sobre las riquezas económicas de la Patria.
Hoy que vamos para 20 años, tratando de salir de este régimen devenido en un antro de delincuentes sin el menor rubor moral, capaz de cualquier crímen, me siento con la suficiente fortaleza y justificación para opinar, advertir y rechazar cualquier atisbo de conducta errónea en quienes hemos escogido para dirigir la oposición y a quienes hemos acompañado desde el primer momento y seguimos acompañando en esta lucha.

Por eso en esta ocasión y después de este necesario introito quiere decirles a la dirigencia opositora que ha llegado el momento de Solicitar la ayuda militar de países hermanos para poner punto final a la tiranía, y a sus amos de Cuba, Hezbola, La FARC …, tenemos que convencernos que solo no podemos, nos lo impide el hecho de estar desarmados y comprometidos con la lucha pacífica.
En lo que va de la semana el régimen se ha encargado una vez más de demostrarnos que no quiere transición, que no quiere paz, que no quiere elecciones y que poco le importa asesinar si tuviera que hacerlo a los millones que lo adversamos.
El próximo paso de la AN y del Presidente Guaidó debe ser el de solicitar la intervención militar activando el artículo 187.Seguro estoy que el pueblo venezolano sabrá valorar este gesto y las nuevas generaciones reconocerán con su voto el sacrificio de la dirigencia opositora.
Lic en Educación, Abogado, Analista Político
Especialista en Gobernabilidad