Los conflictos internacionales por la sentencia de Julian Assange estallaron y funcionarios de derechos humanos de las Naciones Unidas (ONU) tacharon como «desproporcionada» el dictamen de 50 semanas en contra del fundador de WikiLeaks.
El empresario recibe este castigo por violar la libertad condicional durante su permanencia en la Embajada ecuatoriana en Londres. Para rechazar esta sentencia la ONU ecplicó que el incumplimiento de los términos de libertad bajo fianza constituye una «violación menor».
La rechazada sentencia de Julian Assange
Según denuncian en un comunicado los expertos del Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de la ONU, el encarcelamiento del activista australiano:
«Como si hubiera sido condenado por un delito criminal grave»- en la prisión de alta seguridad de Belmarsh «contraviene los principios de necesidad y proporcionalidad», recoge Reuters.
En 2015 este grupo encargado de velar por el cumplimiento de las normas de la Declaración Universal de Derechos Humanos en casos de detenciones, calificó de arbitrario el arresto de Assange, en tanto en cuando se llevó a cabo sin evidencia de comisión de delito.

En ese momento, el fundador del portal de filtraciones se encontraba en la Embajada de Quito en Reino Unido, donde había solicitado asilo político tras presentarse contra él una denuncia por conducta sexual inapropiada emitida por Suecia, acusación que nunca se probó y que el propio Assange negó reiteradamente.
«Assange ha sido privado de facto de su libertad desde 2012, arbitrariamente, sin cargos ni juicio», insistió el equipo en otra publicación, emitida el pasado 21 de diciembre, en la que se tilda al protagonista de «programador de computadoras y defensor de la libertad de expresión e información».
Fuente: RT